Pesca pirata en Sierra Leona
Algunos de los países más pobres del mundo poseen valiosos recursos marinos. Estos recursos naturales, las pesquerías, en definitiva, están siendo explotadas a escala industrial y a través de pesca pirata para alimentar a los hambrientos mercados de pescado de Europa y Asia. El problema es particularmente grave en aguas de África occidental, donde el pescado es una parte vital (y, a menudo, única) para proveer de proteínas a millones de personas.

Un documental periodístico se ha centrado en el caso de Sierra Leona, gracias a la ayuda de la ONG Environmental Justice Foundation (EJF). Se pueden ver en las imágenes de este reportaje dos barcos de Corea del Sur que pescan de forma ilegal dentro de una zona de exclusión de la costa. Además, los buques esconden las marcas que podrían ayudar en su identificación, algo en contra de las normas marítimas internacionales. Así, no se pueden saber ni sus nombres ni los puertos de origen.

La citada organización lucha por un medio ambiente sostenible en los países pobres y denuncia un comercio ilegal que está floreciendo debido, en gran parte, a la corrupción local, pues se paga a los funcionarios para que hagan la vista gorda a las actividades de los arrastreros extranjeros. De este modo, los barcos ilegales no tienen que dar cuenta a nadie de sus actividades ilegales, mientras que las pesquerías de estos países pobres disminuyen sin freno y puede llegar un punto en que sean irrecuperables.

En caso de Sierra Leona es uno de los peores, ya que se trata de uno de los países más pobres del mundo (actualmente, en el puesto 180º de los 187 países en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU). Sale de una brutal guerra civil que ha durado once años y, ahora, el país lucha para reconstruir una infraestructura desolada. Sus aguas contienen algunas de las poblaciones de peces más ricas del mundo y podría, si se desarrolla y gestiona de forma sostenible, dotar al país esos ingresos que tanto necesitan.

La pesca representa, en la actualidad, el 10% del PIB de Sierra Leona y es un componente crucial para su seguridad alimentaria, ya que contribuye en un 64% a las proteínas de origen animal total consumida en el país. Sin embargo, las actividades de pesca pirata de barcos extranjeros están sobreexplotando estos caladeros tan rápidamente que, a menos que se detenga esta práctica, Sierra Leona se quedará sin nada que desarrollar y, además, los habitantes locales no contarán con una fuente de alimento esencial para ellos.