Pesca sostenible y rentable
A menudo, se dice que lo ecológico no es rentable económicamente, que la economía sostenible no genera dinero para las empresas. Nada más lejos de la realidad. Son grupos de presión económicos, empresas con intereses contrarios al medio ambiente, los que tratan de difundir esos bulos.

En cambio, estudios científicos demuestran que la economía sostenible, no sólo beneficia al medio ambiente, sino también a la rentabilidad de las empresas y los países que la practican. Así lo señala un estudio elaborado por el CSIC que asegura que los países que aplican el Código de Conducta para una Pesca Responsable de la FAO han mejorado sus recursos pesqueros.

El estudio del CSIC señala regiones como la costa pacífica de Canadá, Australia y la costa pacífica de Estados Unidos, que llevan a cabo una política sostenible que beneficia a sus pesquerías, mientras que en Turquía, Corea del Sur y Malasia, están acabando con sus recursos pesqueros.

Los beneficios de este tipo de pesca que respeta el ciclo natural llegan antes de lo esperado, en el corto plazo. Para elaborar la investigación, se ha analizado la pesca de 53 países y jurisdicciones durante más de una década. El trabajo ha sido publicado en la revista Global Environmental Change.

Pesca sostenible y rentable
Según el estudio, los que han seguido criterios sostenibles en la pesca han logrado mejorar sus recursos pesqueros y están obteniendo capturas de mejor calidad. En el estudio, además del CSIC, a través del Instituto de Ciencias del Mar, han participado la Universidad de British Columbia (Canadá), el Istituto Nazionale di Oceanografia e di Geofisica Sperimentale (Italia) y la organización World Wildlife Fund (WWF).

El Código de Conducta para una Pesca Responsable diseñado por la FAO es una herramienta para la gestión sostenible de los recursos pesqueros, pero su cumplimento es voluntario. El trabajo analiza el 96% de la pesca global, desde 1990 hasta 2003. Se analizaron cinco indicadores ecológicos.

Menos capturas, pero de mayor calidad y diversidad

Los países que siguen el código tienen menos capturas, pero de mayor calidad y diversidad. Así, han recuperado poblaciones de especies de gran tamaño, como atunes o bacalao, poseen un mayor nivel trófico y un mayor valor comercial.

En términos absolutos, la pesca más sostenible es la de Canadá en su costa pacífica, después las de Australia y Estados Unidos, en su costa pacífica. Las menos sostenible, las de Turquía, Corea de Sur, Malasia, China, Perú, Ghana, Filipinas, Marruecos, Vietnam y Bangladesh. España, en términos relativos, se encuentra en el puesto 14 y 15 en sus costas atlántica y mediterránea, y, en términos absolutos, en el 10 y 14.

El cumplimiento del Código sigue siendo bajo o muy bajo. Ojalá que este estudio anime a más países a desarrollar una pesca sostenible.