Pesticidas, plaguicidas y el cambio climático están acabando con abejas y abejorros
Las abejas no son la única especie amenazada por los pesticidas. También los abejorros. Estos insectos de potente zumbido son desorientados por los químicos que se usan en la agricultura. El problema es grave, ya que estos insectos voladores polinizan casi todo, desde cereales a frutales, pasando por todo tipo de flores.

El nivel de la población de algunas especies de abejorros se ha reducido hasta en un 96% en las últimas dos décadas. Una razón de esta muerte masiva puede ser la falta de flores silvestres, hábitats ricos en polen, la comida de los abejorros. Pero hay otra razón: los plaguicidas. Dos estudios científicos vinculan un plaguicida de uso común en los cultivos de maíz con la mortandad de las abejas polinizadoras. También el cambio climático puede afectar a abejas y abejorros. Estos insectos tan importantes para el medio ambiente se ven atacados desde diferentes frentes.

Los agricultores que trabajan con estos productos también son afectados. La EPA (Environmental Protection Agency) ha calculado que se producen hasta 20.000 intoxicaciones diagnosticadas por médicos cada año entre los trabajadores agrícolas. Además, hay que contar con casos que no se conocen porque los afectados no se deciden a ir al médico.

Algunos pesticidas tóxicos pueden causar hemorragias nasales, erupciones y vómitos. Muchos de estos trabajadores son inmigrantes ilegales, por lo que son reacios a hablar por el temor de ser denunciados a las autoridades federales.

Por último, la carne también puede estar llena de químicos. Sobre todo, en Estados Unidos. Un grupo de consumidores está pidiendo a supermercados locales y a cadenas como Trader Joe a que renuncie a comprar y vender carne que provenga de animales criados con antibióticos. Casi el 70% de los antibióticos vendidos de Estados Unidos se destinan a animales de granja, tanto para engorde como para mantenerlos sanos (aunque sus condiciones de vida son poco saludables).

Además, el abuso de antibióticos lleva a la resistencia a ellos en animales y humanos. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha dado directrices a los agricultores para que reduzcan el uso de los antibióticos en los animales criados para la alimentación, aunque estas directrices son voluntarias.