Plaga de sapos mutantes en Australia
La realidad, una vez más, parece superar a la ficción, en este caso, a los animales afectados por la central nuclear en los Simpsons, el famoso pez con tres ojos que aparece en la cabecera de la serie. En Australia, ha aparecido una plaga de sapos mutantes, con más ojos y extremidades de lo normal. O menos.

Además, estos sapos mutantes, debido a las riadas que se están produciendo en una región del país, se reproducen velozmente y se están dispersando por el territorio. En Gladstone, una ciudad industrial a 550 kilómetros al norte de Brisbane, la capital del estado de Queensland, estos anfibios han colonizado los valles anegados por el desbordamiento del río Boyne.

Un grupo de investigadores ha recogido medio centenar de estos anfibios, que pertenecen a la especie conocida como sapo de caña (Rhinella marina). Algunos, tenían extrañas transformaciones. Las mutaciones pueden afectar al 1% de los ejemplares, pero, en el caso concreto de Gladstone, el porcentaje es de entre el 6 y el 8%. En algunas zonas, llega al 20%.

Algunos sapos tienen extremidades u ojos de más o de menos, otros presentan deformaciones en el esqueleto. Los sapos, al ser anfibios, poseen una piel porosa y permeable que los hace susceptibles a las metamorfosis.

Contaminación química

Plaga de sapos mutantes en Australia
Los científicos están investigando qué puede causar este alto porcentaje de mutaciones. En la zona, hay una central eléctrica de carbón que emite gases contaminantes, dos refinerías de aluminio y una industria de gas natural licuado. Buscan, pues, químicos u otro tipo de contaminantes en el agua, así como cambios en salinidad o parásitos.

Esta especie de sapos se introdujo en el país en 1935 para combatir otra plaga, en aquel entonces, de escarabajos en las plantaciones de caña de azúcar. Pero, al no tener depredadores naturales, el propio sapo se convirtió en plaga. Es más: como su piel tiene veneno, mata a los incautos depredadores. Esta especie está incluida en la lista de las cien especies exóticas invasoras más dañinas del mundo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Las hembras pueden poner unos 30.000 huevos a la vez.