Plantar árboles y sensibilizar para salvar el planeta
Un objetivo tan ambicioso necesitaba de una red global que ayudara a ir avanzando en contrarrestar la deforestación. Es la iniciativa “Plant for the Planet” y su lema es plantar árboles por un mundo mejor, ayudando a los niños a salvar su futuro.

Todo surgió de la mente de un niño, de sus ganas de salvar el planeta restaurante los bosques del mundo. Una perseverancia que no ha movido montañas, pero casi, porque en menos de una década el que ahora es un adolescente se propone plantar un billón de árboles.

Un euro, un árbol, así son sus peculiares matemáticas verdes. Sumando árboles se consigue mucho más que mejoran las áreas forestales mermadas o escasas. Para esta interesante iniciativa impulsada por un niño, hacer crecer los bosques significa cuidar el planeta preservando la biodiversidad, el equilibrio del medio ambiente y su función como sumidero de carbono.

El poder de los niños

Felix Finkbeiner es el alma mater de esta iniciativa. Ahora roza la veintena, pero hace diez años, cuando era solo un niño, se planteó el reto de plantar un millón de árboles para luchar contra el cambio climático.

Plantar árboles y sensibilizar para salvar el planeta
Con su organización “Plant for the Planet” se planteó ponerse en marcha, como respuesta a la inactividad que observaba entre los adultos. Primero logró plantar un millón de árboles en su país, Alemania, y ahora la ONG está extendiendo su labor por todo el mundo gracias a la colaboración de la ONU.

Actualmente, la organización tiene miembros activos prácticamente en todo el mundo, la inmensa mayoría niños, cuyo “compromiso” es el de realizar donaciones periódicas como miembros o plantar un determinado número de árboles.

Plantar árboles y sensibilizar para salvar el planeta
Hasta ahora se ha conseguido la plantación de más de 14 millones de árboles en más de 130 países, una locura que contrasta con aquel primer árbol que plantó Felix cerca de su escuela cuando comenzó a investigar sobre el problema que representa para el planeta el avance del cambio climático.

Cambiar el mundo

Aquel primer árbol fue solo el principio, pero la labor de la ONG no solo se centra en la reforestación. Además, se busca sensibilizar sobre el drama ambiental que supone el calentamiento global.

Ambos problemas relacionados que la organización aborda conjuntamente a través de la formación de niños que actúan de embajadores del cambio climático para que la sociedad se conciencie escuchándolo de sus propias bocas.

¿Su objetivo? En un principio, Felix quedó entristecido cuando supo que el cambio climático amenazaba al oso polar, su animal favorito. Fue entonces cuando quiso hacer algo, sí o sí. Ese fue su objetivo último en un principio, pero ahora es otro muy distinto, y en realidad el mismo.

Plantar árboles y sensibilizar para salvar el planeta
En palabras de Felix, pronunciadas en una de sus muchas conferencias, solo si actuamos podemos “salvar nuestro futuro”. No en vano, el planeta no es de nadie y, en todo caso, solo pertenece a las futuras generaciones, razón por la que es necesario preservarlo en el presente.

¿Pero, qué hacer, cómo pueden cambiar las cosas? Empezó a soñar a lo grande cuando encontró en internet las grandes hazañas verdes de la activista keniana Wangari Maathai, iniciadora de un movimiento para plantar 30 millones de árboles en África y ganadora el Premio Nobel en 2004.

A partir de esas ganas locas por cambiar las cosas fueron dándose pequeños pasos que han ido siendo cada vez mayores. Como si de una bola de nieve que va haciéndose grande se tratase, aquella primera actuación de un niño fue evolucionado hasta convertirse en un movimiento que no cesa de cobrar fuerza.

Por un lado, le ayudó la atención mediática que suscitó su caso desde el inicio del proyecto, cuando se propuso plantar un millón de árboles en Alemania. Su objetivo pudo pasar a un nivel mundial cuando el pequeño habló en la ONU y en el Parlamento Europeo.

Plantar árboles y sensibilizar para salvar el planeta
Poco a poco iba plantando árboles gracias a la ayuda de adultos, niños y más niños que no cesaban de colaborar plantando árboles y difundiendo la labor. Y mientras crecía la masa forestal también lo hacía su misión.

La difusión de su labor vía internet también ha ayudado a mejorar los resultados, hasta superarse los 14 millones de árboels plantados. ¿Su próximo desafío? Se busca llegar al billón de árboles, lo que significa una relación de 150 árboles por cada ser humano que habita el planeta.

Así puedes ayudar

La iniciativa propone distintas maneras de colaboración que incluyen la organización de una academia Plant for the Planet o ayudar con la traducción de textos, el desarrollo de la página web o la creación de material informativo, pongamos por caso.

Plantar árboles y sensibilizar para salvar el planeta
Además, cómo no, se pueden hacer donativos. También es posible hacerse socio y se pueden regalar árboles, concretamente inscribiendo al donante al que se desea hacer dicho regalo en la web a la hora de hacer la donación, y recibirá el certificado digitalmente.

Las donaciones se dedican a distintas actividades, según prefiera el donante: desde apoyar a los embajadores por la justicia climática (pagar los costes de la formación de un niño para este fin), plantar un árbol por cada euro donado y el apoyo de la iniciativa.

Es decir, además de plantar árboles y formar a niños para ser embajadores climáticos, los niños realizan iniciativas para motivar a los peques y adultos a comprometerse, por lo que se precisa apoyo económico para llevar a cabo este tipo de eventos de sensibilización.