Plástico biodegradable con residuos de pan y bollería
Los residuos que se producen al elaborar pan y bollería, normalmente, se destinan, en un porcentaje inferior al 20%, a la alimentación animal. El resto se arroja al vertedero, sin separar el pan del envase. Su reciclaje es muy complicado.

Con el apoyo de ayudas europeas, el Centro Tecnológico de Cereales (Cetece) de Palencia y otras instituciones desarrollan un método para aprovechar este subproducto de forma que se beneficie al medio ambiente. Se trata de obtener un polímero con el que fabricar envases de plástico biodegradables.

Ana Garcinuño Prados, responsable del Departamento de I+D+i del Cetece, comenta que el proyecto Bread4Pla, algo así como “pan para plástico”, surge de la necesidad de la industria de cuidar el medio ambiente, minimizando los residuos al tiempo que se intenta revalorizarlos.

En la iniciativa participa un consorcio formado por cuatro centros de investigación europeos, cada uno de ellos experto en una área diferente. El Instituto Tecnológico del Plástico de Valencia (Aimplas) es el coordinador del proyecto; el Cetece de Palencia, el Instituto de Agricultura de Alemania (ATB) y la Universidad de Bangor, en Reino Unido, completan el equipo. En total, participarán en el proyecto cerca de cuarenta investigadores.

La responsable del Departamento de I+D+i del Cetece señala que el proyecto tiene entre sus principales objetivos identificar y caracterizar los principales residuos procedentes de las industrias de panificación (como panes defectuosos, cortezas procedentes de los panes de molde sin corteza, recortes de bizcochos, etc.) y, por otro lado, optimizar procesos de fermentación láctica para obtener, a partir de dichos residuos, ácido láctico.

Con este compuesto, se prevé sintetizar y polimerizar ácido poliláctico (PLA). En una palabra, obtener bioplástico. Después, se elaborará un film plástico biodegradable a partir de PLA con propiedades físicas, químicas y mecánicas adecuadas para ser utilizado en el envasado de alimentos. En concreto, se pretende utilizar el nuevo material en el envasado de pan.

Ya han sido identificados y caracterizados los principales residuos y ya se han realizado y optimizado los procesos de fermentación para la obtención del ácido láctico.