Plástico biodegradable para usar como bolsa de la basura orgánica
Muchas personas (¿casi todas?) reutilizan las insistentes bolsas de plástico para echar la basura orgánica. No supone ningún problema. Si algo sobra en un hogar son este tipo de bolsas desechables (y contaminantes). Pero ¿qué ocurrirá ahora, cuando, poco a poco, las bolsas de un solo uso vayan desapareciendo? ¿Dónde echar la basura orgánica?

Ecovio es un nuevo tipo de bolsa fabricada por la empresa química Basf. Se trata de una bolsa hecha de plástico biodegradable. En la actualidad, se está llevando a cabo un proyecto piloto por el servicio de recogida de basuras en la región de Bad Dürkheim, en Alemania. Desde abril de 2011, y durante tres meses, se llevará a cabo este programa piloto para determinar si estas bolsas de plástico son adecuadas para la recogida de residuos orgánicos cuando se usan a gran escala.

Unos 65.000 hogares han recibido diez de estas bolsas de forma gratuita y por correo, acompañadas por un folleto informativo. Se trata, en definitiva, de una forma de desechar la basura orgánica más limpia, más higiénica y más fácil: desaparecen los olores desagradables y los insectos se mantienen alejados. Además, estas bolsas son totalmente impermeables, por lo que los restos de líquido que puedan quedar en las bolsas de té o en los restos de fruta no se derramarán al cubo. Las bolsas están preparadas para ser desechadas y tratadas en una planta industrial de compostaje.

Las bolsas Ecovio están elaboradas con materias primas renovables como maíz (en un porcentaje de un 45%) y un tipo de plástico biodegradable que produce la propia empresa Basf denominado Ecoflex. Según la propia empresa, una de estas bolsas se puede descomponer en un 99,9% en veintidós días mediante un compostaje a una temperatura de 55 ºC.

Las empresas químicas tienen que replantearse el negocio. Y un buen camino puede ser apostar por las bolsas biodegradables. Porque algún día se acabarán las que están dobladas en un cajón de casa.