¿Podría vivir Europa sin petróleo?
La población mundial sigue creciendo, pero los recursos naturales no son infinitos. En cuanto a las materias primas para producir energía, se usan los combustibles fósiles, que finalmente se acabarán, o energías renovables que aprovechan la energía del Sol, del viento o del mar, energía infinita, o, también, la biomasa, que, bien gestionada, puede ser infinita. Se cortan árboles, pero crecen otros.

Por tanto, la solución a un futuro sostenible es hacer un mayor y mejor uso de los recursos renovables en todos los ámbitos. Así lo ha remarcado la comisaria de Investigación, Innovación y Ciencia de la Unión Europea, Máire Georghegan-Quinn, que ha propuesto que se investigue en recursos biológicos y se abandone la economía basada en los combustibles fósiles. No podemos depender del petróleo. Porque contamina, porque contribuye al cambio climático y porque se acabará.

La bioeconomía es una economía que utiliza los recursos biológicos de la tierra y del mar, así como los residuos, como materia prima para producir alimentos y piensos, para la producción industrial y para generar energía. Una economía en la que nada se desperdicia. Los residuos son aprovechables, tienen mucho valor como alternativa a los abonos químicos y como fuentes de energía.

Además, eliminar los residuos alimentarios cuesta mucho dinero. Se calcula que, en Europa, entre 55 y 90 euros por tonelada y, para más inri, producen 170 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2). En su mayor parte, se están derrochando, en vez de transformarse en bioenergía o en otros productos biológicos útiles.

La comisaria europea ha propuesto una estrategia y un plan de acción llamado “La innovación al servicio del crecimiento sostenible: una bioeconomía para Europa”. Se trata de desarrollar una economía con bajas emisiones de carbono, con una gestión sostenible de la agricultura y la pesca, y la utilización sostenible de los recursos biológicos renovables para fines industriales, al tiempo que se garantiza la biodiversidad y el medio ambiente.

Se trata de crear nuevas tecnologías y procesos para esta bioeconomía y fomentar los mercados y la competitividad en los sectores de la economía sostenible. Es una economía en alza que creará empleo. Es el futuro de Europa. Y del mundo.

Sí, se puede vivir sin petróleo. No hay más remedio.