Polémico consejo para ahorrar agua
A estas alturas todos conocemos los comportamientos que podemos hacer en nuestra vida diaria para aportar nuestro granito de arena a la lucha contra el cambio climático: ahorrar agua y energía, reciclar, usar el transporte público… Pues bien, hay un consejo algo más original, algo más nuevo (y que ojalá nadie lo use como excusa): no lavarse tanto.

Con una higiene, por decirlo de algún modo, menos exhaustiva, no sólo seremos más respetuosos con el medio ambiente, sino que además ganaremos en salud, ya que el abuso de productos de higiene corporal puede aumentar las alergias, según han puesto de manifiesto diversos estudios, sobre todo si se usan productos antibacterianos, ya que éstos eliminan indiscriminadamente tanto a las bacterias beneficiosas como a las dañinas.

El prestigioso periódico New York Times incluso ha publicado un artículo sobre la nueva moda de lo sucio: algunos han renunciado a las duchas diarias, otros se frotan con un limón cortado en vez de usar el clásico desodorante y quienes usan toallitas húmedas para evitar la ducha (algo poco ecológico si pensamos en el gasto que se hace de papel).

Pero no es Estados Unidos el único país que sigue esta tendencia. En la vieja Europa, hay estadísticas sobre el Reino Unido muy reveladoras: el 41% de los hombres británicos y 33% de las mujeres inglesas no se duchan todos los días. Además, un 12% considera que un buen lavado una o dos veces por semana es más que suficiente. Otro dato significativo: en 2008, la cadena británica de farmacias y productos de higiene Boots informó de que las ventas del champú en seco (un champú que no necesita agua para su aplicación) aumentaron un 45%.

Nadie va a negar que hábitos como los anteriores sin duda ahorran agua y la energía para calentarla (se pueden llegar a ahorrar hasta 20 litros por día), pero también hay que pensar en los demás ocupantes del vagón del metro. ¿O es más importante el respeto por el medio ambiente?