Polémico sacrificio de un tigre blanco en peligro de extinción tras atacar a su cuidador en un zoo de Chile
Pampa, el tigre blanco del Zoológico Metropolitano de Chile, ha muerto en circunstancias extrañas que una investigación está intentando dilucidar. Por alguna razón, seguramente un fallo humano, el felino atacó a su cuidador y acabó recibiendo un disparo de arma de fuego, pero no un dardo anestesiante, como hubiera sido lógico. El suceso se saldó con el tigre muerto y el cuidador en el hospital, con diversas fracturas de las que está recuperándose. ¿Pero, cuándo se le disparó, antes o después de rescatar al cuidador? La polémica está que arde.

El incidente se produjo en el interior de la jaula, cuando un veterano cuidador entró en ella para limpiar el recinto y darle de comer, pecando de un exceso de confianza que puso en peligro su vida y finalmente acabó con la del animal. Así, entonces recibió el ataque del tigre, y fue justo en aquellos instantes cuando se le tuvo que disparar para salvar al cuidador, según la versión del zoo. ¿Pero, realmente fue en ese preciso momento cuando se le disparó a Pampa?

Por lo tanto, animal y cuidador entraron en contacto, contraviniendo las más básicas normas de seguridad que dictan los protocolos de todo zoo y propiciando un potencial ataque de Pampa, al que cuidaba desde su llegada al zoo en el 2007, procedente de Tamaukén, en Argentina.

Otra versión de los hechos apunta a que las cosas fueron muy distintas. Grupos animalistas y miles de internautas han incendiado las redes sociales indignados por lo ocurrido, Su disconformidad con la versión oficial de los hechos aluden al procedimiento utilizado para matar al tigre, es decir, al momento en el que se hizo, amén de las ya consabidas críticas a los zoos como lugares que definen como “auténticas cárceles para animales”.

Disparo con el cuidador a salvo

En concreto, afirman que el animal recibió el disparo después de que el cuidador fuera rescatado, por lo que la anestesia era la única opción aceptable, no siendo de recibo el disparo. Es más, incluso se cree que el animal escapó de la jaula aprovechando que el cuidador también lo hizo.

“No lo asesinaron para poder rescatarlo, lo sacrificaron después en lugar de utilizar la anestesia, y eso no tiene justificación”, denuncian los defensores de los derechos del animal. Por su parte, la organización Defensa Animal Vegetal intentará el cierre del zoológico: “Esperamos llegar a una sanción o una multa, y ojalá al cierre del zoológico que dejó en evidencia que no puede mantener animales. Es una cárcel terrible”, dijo su coordinadora, Tamara Echeverría.

Cuidador sancionado por la muerte de un puma

Se da la circunstancia, además, de que el mismo cuidador atacado por el tigre recibió una sanción en el 2002 por la fuga y muerte de un puma en el mismo zoológico. En aquella ocasión, se le multó por “fallos en el manejo de los ejemplares, en la ausencia de protocolos y en el exceso de confianza en el cuidado”, afirman.

Actualmente hay poco más de dos centenares de tigres blancos en el mundo, casi todos en cautiverio. Cuando murió, Pampa tenía ocho años de edad, y compartía zoológico con otros dos tigres, Canela y Luna. Descanse en paz.