Polígono industrial en un parque natural
Compartido por las provincias españolas de Cádiz y Málaga, el Parque Natural Sierra de Grazalema es un espectacular paraje de relieves abruptos formados por una convulsa historia geológica. Se pueden ver cañones de gran belleza, como la Garganta Verde de 400 metros de profundidad, así como numerosas simas y grutas, entre las que destaca el complejo Hundidero-Gato, la cueva de mayor longitud de Andalucía. Allí hibernan unos cien mil murciélagos.

En Grazalema se encuentran las montañas más altas de la provincia de Cádiz, El Torreón y El Reloj. Y también (sorprendentemente) el lugar más lluvioso de la Península ibérica, la Sierra del Pinar. En el Parque se pueden encontrar encinas, alcornoques, quejigos y el pinsapo, árbol característico del lugar. Ciervos, corzos, conejos, perdices, cabras montesas, ginetas y comadrejas corren por este bello paraje, mientras que más de 136 especies distintas de aves surcan sus aires. En medio de todo esta explosión de vida se está construyendo un polígono industrial.

Se trata del polígono industrial de la Venta Martín, en el término municipal de Benaocaz, ubicado en pleno Parque Natural Sierra de Grazalema. La Consejería de Medio Ambiente (CMA) de la Junta de Andalucía ha aprobado el proyecto sin ni siquiera elaborar un estudio de impacto ambiental. Según Ecologistas en Acción, el polígono no tiene justificación, se encuentra a 10 kilómetros de de Benaocaz, es enorme (60.000 metros cuadrados), además de desproporcionado para un pueblo de tan solo 750 habitantes.

Según el grupo ecologista, el impacto ambiental es previsible, obvio, ya que se va a ubicar en la ladera de la Sierra de la Silla, ladera con una fuerte pendiente que obliga a grandes movimientos de tierra para adecuar las naves industriales. La Consejería de Medio Ambiente recalificó el suelo en 2000, que hasta ese momento estaba clasificado como no urbanizable. La única condición que pedían era que se tomaran las medidas correctoras concretas para minimizar el impacto paisajístico de las instalaciones que allí se ubicaran.

Ecologistas en Acción ha denunciado ante las consejerías de Medio Ambiente y Obras Públicas el impacto, así como ante la Junta Rectora del Parque Natural, que tampoco ha hecho ninguna gestión al respeto. El impacto provocado, lamentablemente, ya es irreversible.