Pollutec, feria de productos ecológicos
Pollutec es la feria más importante del mundo sobre productos ecológicos. En la ciudad francesa de Lyon, durante cuatro días, se presentan al público y, especialmente, a los profesionales, todo tipo de equipamientos, tecnologías y servicios para la gestión de residuos, el tratamiento de la contaminación y, en general, cualquier tecnología o aparato que busque la mejor conservación del medio ambiente y la implantación del desarrollo sostenible.

La última edición, la 24ª, celebrada en diciembre de 2010, reunió a 2.400 expositores que presentaron las miles de innovaciones de este mercado, provenientes de más de cincuenta países, a más de 50.000 visitantes profesionales procedentes de la industria, de organizaciones locales, de la construcción y del sector terciario. (Se esperaban muchos más visitantes, pero la ola de frío, que provocó que se declarara la alerta naranja por mal tiempo, impidió a muchos profesionales llegar a la feria.)

Una de las novedades ha sido una máquina expendedora de líquidos que permite reutilizar las botellas. En vez de tirar al contenedor la botella de aceite, pongamos por caso, se podrá rellenar de nuevo cómodamente con otro líquido. En la feria Pollutec se rellenaba con detergente. Ecológico, claro. La máquina expendedora acepta botellas de diferentes capacidades, de un litro, de dos, de cinco, a gusto del consumidor.

Otro dispositivo que se ha presentado en la feria Pollutec ha sido un medidor de la calidad de aire para habitaciones interiores. Permite conocer qué calidad de aire se respira en casa o en el lugar de trabajo. También se han presentado sistemas para mejorar el aire de una sala. Entre otros, un filtro diseñado para colocar en dispositivos como impresoras, que emiten gran cantidad de polvo y partículas invisibles que ensucian el ambiente.

El bioplástico en el que está trabajando un equipo de la Universidad de Lyon ha sido uno de los productos más comentados de la feria. Se trata de un plástico elaborado con proteína de leche que se puede disolver en el agua, lo que lo convierte ne altamente biodegradable. Si se empieza a comercializar, se dejarían de producir millones de toneladas de plástico, uno de los materiales más contaminantes para el planeta. Incluso es comestible. Perfecto para envolver alimentos.