¿Por qué España aumenta sus emisiones?
El grupo ecologista WWF ha presentado en Madrid un informe titulado Emisiones de Gases de Efecto Invernadero en España 1990-2012, que ayuda a entender el fracaso de España a la hora de reducir sus emisiones contaminantes. Los datos están ahí: las emisiones de dióxido de carbono (CO2) han aumentado casi un 20% en España en los últimos veinte años (285 millones de toneladas de gases de efecto invernadero en 1993 y 344 en 2012).

Por otra parte, las emisiones asociadas al sector eléctrico han crecido todavía más, un 23,5% entre 1990 y 2012. El estudio ha sido realizado por José Santamarta Flórez, economista, y Mar Asunción, bióloga.

Los autores señalan a dos Ministerios como los máximos resposanbles de esta nefasta gestión de las emisiones de gases de efecto invernadero: el de Agricultura, Medio Ambiente y Alimentación, pues de este organismo depende la Oficina Española de Cambio Climático, y el de Industria, Energía y Turismo, encargado de desarrollar la política energética.

El Gobierno de Mariano Rajoy desarrolla los Proyectos Clima como las principales iniciativas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, como “instrumento de financiación climática”, en palabras de los responsables del Ministerio.

Y es verdad que se va a conseguir una reducción de las emisiones. Pero una cantidad ridícula: un millón de toneladas de carbono en cuatro años. Para poner esta cifra en contexto, cabe señalar que España emitió 344 millones de toneladas en 2012.

El sector de las renovables no tiene futuro en España

¿Por qué España aumenta sus emisiones?
En cuanto a la política energética, ha sido amplia y repetidamente criticada por el sector de las energías renovables. La gran apuesta del Gobierno de España es el gas, un futuro basado en combustibles fósiles y en el que la energía nuclear seguirá teniendo relativa importancia. Según WWF, un modelo energético obsoleto.

El Gobierno está acabando con el sector de las energías renovables mediante una legislación que perjudica el desarrollo del sector y, por si fuera poco, ayuda a energías sucias como el gas o el carbón (en este último caso, también recibió subvenciones del anterior Gobierno presidido por Zapatero). Con ello, se ha producido un aumento en el consumo de carbón de un 17,9%.

Según WWF, el Partido Popular ha destrozado al sector eólico y al termosolar, mientras que el Partido Socialista acabó con el sector fotovoltaico.