¿Por qué la ecología está de moda?
La ecología está de moda. No es una locura colectiva, para qué engañarnos, pero la fiebre por lo verde tiene su tirón, y los expertos afirman que es una moda que ha llegado para quedarse. Como el amor, el gusto por lo verde también está en el aire, tiene una buena aceptación social y la tendencia está creciendo, sin prisa pero sin pausa.

Pero ese Green is in the air tiene mucho de volátil, de superficial, algo por otro lado lógico si tenemos en cuenta que el ecologismo es un movimiento relativamente nuevo, y que todavía tiene mucho que avanzar. Sobre todo, en el contexto en el que nos movemos, esta sociedad nuestra que apuesta con frenesí por el capitalismo salvaje y la globalización, ambos enemigos de la práctica ecológica.

¿Por qué es tendencia?

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y en buena parte esa locura por lo ecológico tiene mucho que ver con el mercado del delicatessen y de la innovación, y no tanto con el núcleo, la verdadera esencia del movimiento ecológico. Se trata, en suma, de una moda que obedece a distintas motivaciones, y muchas de ellas nada tienen que ver con el auténtico sentido de la ecología como opción en favor de la sostenibilidad, la salud del entorno y de las personas. Por lo tanto, tendrían un fuerte compontente ético del que muy a menudo carece.

¿Por qué la ecología está de moda?
Carece de ese sentido genuino tanto por parte de fabricantes o prestadores de servicios como por lo que toca a la otra parte, esos consumidores, usuarios y ciudadanía en general, si bien la casuística es muy variada y el perfil de consumidor ecológico es distinta en unas y otras sociedades.

En España, por ejemplo, a un buen porcentaje de los consumidores de productos ecológicos les mueven intereses ajenos a la conciencia ambiental y/o a apostar por un estilo de vida más saludable. Sobre todo, buscan un sabor más auténtico, un producto diferente, que consideran de mayor calidad. Prima, en efecto, el consumo de un producto gourmet que aporta más calidad y una experiencia diferente.

¿Por qué la ecología está de moda?
En otros países los valores ecológicos tienen un mayor peso en la decisión de compra, incluyendo no solo el cuidado ambiental en cuanto a prevención del cambio climático, reducir polución, reciclar o apsotar por energías renovables, sino también en lo que respecta a la parte ética. Es por ello que veganismo y ecología tienen muchos puntos en común.

Sin embargo, los productos ecológicos rara vez tienen precios asequibles. Ello supone un obstáculo importante para su normalización. Solo estando muy informados, concienciados y comprometidos con un estilo de vida verde entendemos la importancia de comer bio, eco, orgánico o de llevar a cabo buenas prácticas en reducción de envases, eficiencia en el consumo energético, movilidad sostenible, reducción de desechos y otros gestos cotidianos para reducir nuestra huella de carbono.

¿Por qué la ecología está de moda?
Los precios más altos se intentan combatir mediante iniciativas ecológicas, como los huertos urbanos, la economía colaborativa o, por ejemplo, los grupos de consumo. En este sentido, la ecología está de moda porque existe también un deseo de volver a los orígenes, a lo natural, sin que ello suponga salirse de presupuesto. A su vez, se intenta pintar de verde la asfixiante vida urbana, otro motivo por el que se busca lo verde.

De no ser así, el mercado ecológico resulta prohibitivo y poco interesante de por sí. Salvo, tal y como ocurre en países más concienciados y con un mayor poder adquisitivo, la moda ecológica responda a un mercado que realmente demanda y consume productos y servicios verdes como señal de un compromiso real con el entorno. Salvar el planeta y cuidar nuestra salud, en estos casos, es un potente motor.

En España, sin embargo, la demanda de alimentos ecológicos todavía es un sector minoritario, que no supera el uno por ciento, pero se espera un crecimiento sostenido en los próximos diez años. De este modo, las prediciones crean una expectativas de negocio que los fabricantes no quieren dejar pasar.

¿Por qué la ecología está de moda?
Igualmente, la fuerte competitividad empresarial hace que se exploten los nichos de mercado que prometen y, por lo tanto, el mercado siempre está ávido de cosas nuevas, de diferenciarse para captar la atención y hacer caja. En este sentido, la economía despierta interés social y ello es sinónimo de negocio en los más distintos ámbitos, como la moda, la alimentación, la construcción, la decoración, las energías renovables, la automoción, los productos de limpieza y accesorios de todo tipo.

Salvar el planeta

La denuncia de prácticas humanas que son una auténtica barbarie por parte de organizaciones ecologistas y conservacionistas es otro motivo por el que la ecología está de moda. Denuncian la dramática explotación del planeta, abusos que están esquilmando los recursos del planeta. Polución, sobrepesca, especies contra las cuerdas, muchas de ellas ya extintas, comercio ilegal de animales, deforestación, desastres ambientales a consecuencia de la extracción y uso de combustibles fósiles, océanos de cemento que asesinan áreas naturales, emisiones de gases de efecto invernadero que resultan letales para millones de personas cada año…

Los ecologistas respresentan una tabla de salvación, una brisa de aire fresco, una ventana abierta a la esperanza de un mundo mejor. Son los primeros que han demostrado que alzar la voz permite obtener resultados, y siguen haciéndolo: protestando, cosechando éxitos y soportando fracasos sin desfallecer, levantándose una y mil veces, inasequibles al desaliento… Su ejemplo, la oportunidad que suponen de mejorar las cosas oponiéndose a la injusticia y proponiendo nuevas maneras de hacer las cosas a empresarios, políticos y ciudadanía, también es una razón por la que le ecología está felizmente de moda.

¿Por qué la ecología está de moda?
El apoyo de la ciudadanía a las causas verdes vive un buen momento. La aceptación social de sus iniciativas se traduce en un creciente apoyo a las ONGs. Si hace unos años sus acciones parecían poco menos que delictivas (Greenpeace o PETA ha protagonizado un sinfín de ellas), ahora tienen otra consideración, y en ello tiene mucho que ver que la ecología sea tendencia. Eso sí, ellos han contribuido enormemente a ponerla de moda.

Las organizaciones no gubernamentales se han hecho un hueco en la sociedad, quizá porque era necesario que así fuera y, actúen o no como válvulas de escape, lo cierto es que sus gestas son revolucionarias. Por un lado, gracias a ellas el estatus quo sigue manteniéndose, pero por otro su gérmen puede desencadenar efectos no deseados por el sistema. Y entonces, ése sí sería el principio del fin…