Portland, la ciudad más verde de EE UU
Estados Unidos es uno de los países que más contamina del mundo y uno de los que menos hace por revertir la situación. Pero dentro del país hay reductos respetuosos con el medio ambiente. Es el caso de la mayor ciudad del estado de Oregon, al noroeste del país, Portland. Esta ciudad de algo más de medio millón de habitantes es un ejemplo de una política medioambientalmente responsable.

Desarrollando una política aparte de la que marca el Gobierno federal de Estados Unidos, la ciudad de Portland está desarrollando una política que busca replantear la ciudad desde un punto de vista del uso sostenible de sus recursos y una gestión que tenga en cuenta el medio ambiente. En primer lugar, se reforzó el transporte público para dar a sus ciudadanos una alternativa al indispensable coche. Así, se creó una línea de tranvías y autobuses que se alimentan con biodiésel, además de varios carriles bici. Algunos transportes públicos, tanto en el centro como en las afueras, son gratuitos. Si hay algo difícil para un norteamericano es dejar el coche aparcado en casa. Pero en Portland, cada vez lo hace más gente.

Además, tratando de disminuir todo lo posible la contaminación, se invirtió para que los coches oficiales de la ciudad no emitieran gases nocivos. En cuanto a la construcción, se impulso la construcción de edificios duraderos y sostenibles, con un impacto medioambiental mínimo: se levantaron edificios con techos y paredes verdes, llenas de plantas, de modo que aumentó la capacidad de aislamiento y, por ende, un gran ahorro de energía. También se han desarrollado las energías renovables y limpias en las viviendas y en los negocios.

En general, en Portland se ha pensado de nuevo todas las facetas de la ciudad para que se convierta en una ciudad verde. Se mejoró la gestión del agua, aumentaron los espacios verdes y se modernizó su mantenimiento, se creó una eficiente gestión de residuos, se impulsó el uso de energías renovables, incluso se desarrollan huertos urbanos.

Por fin, se está llevando a cabo una campaña para no utilizar las bolsas de plástico de un solo uso y cambiarlas por bolsas reutilizables. Cualquier ciudad que se lo proponga puede seguir los pasos de Portland. Eso sí, tanto alcalde como los ciudadanos tienen que apoyar la idea.