Pozos de gas en Doñana pueden provocar terremotos
Como ocurre en Canarias, la petrolera Repsol quiere pasar por encima de la gente que defiende el Parque Natural de Doñana para llevar a cabo sus proyectos de extracción de energía sucia. En medio de la disputa, los políticos. En España, tanto el Gobierno central (del PP) como la Junta de Andalucía (del PSOE) parece que prefieren apoyar a la multinacional que a sus votantes.

Así que el colectivo Mesa de la Ría, que lucha por la defensa de Doñana, ha recurrido a los políticos europeos y el Parlamento Europeo debatirá la última semana de noviembre el proyecto de extracción de gas que Repsol quiere desarrollar en la costa de Doñana. Lo debatirá. Lo que no significa que lo paralice, claro.

La Mesa de la Ría lleva hasta el Parlamento Europeo la extracción de gas, almacenamiento subterráneo, tratamiento y gestión de residuos en el entorno de Doñana y Ría de Huelva, que Repsol pretende llevar a cabo sin autorización ambiental unificada y sin adaptarse a la Directiva Europea.

Previamente, un grupo de vecinos de la Barriada del Matadero denunció vertidos de aguas geológicas en una arqueta de la red de saneamiento a la depuradora de aguas residuales de Huelva. Se trasladaron unos 20.000 camiones cisterna al año procedentes de los pozos de extracción de gas Poseidón Norte y Sur hasta las cercanías del Parque Nacional de Doñana.

Pozos que no respetan la legislación europea

Pozos de gas en Doñana pueden provocar terremotos
Según la Mesa de la Ría, los pozos no se han adecuado a la legislación europea. El plazo límite para la adaptación era el 30 de abril de 2008. Por tanto, las empresas gestionan sus residuos sin autorizaciones ambientales unificadas. De hecho, la Comisión Europea ya amenazó a España, tras la denuncia de Mesa de la Ría y Greenpeace, con acudir al Tribunal Europeo por dicho motivo.

Por otra parte, existen riesgos de terremotos y tsunamis por las actividades de inyección de gas en la costa de Huelva. Empresas como Repsol o Gas Natural Fenosa ignoran por completo a la opinión pública y el riesgo de terremotos. Cabe recordar que Huelva es una zona con riesgo sísmico y de tsunamis.