Premio Fundación BBVA al inventor del concepto biodiversidad
La Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento ha concedido su premio en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación al naturalista estadounidense Edward O. Wilson por ser uno de los pensadores más influyentes de nuestro tiempo, excepcional biólogo y un sobresaliente experto en historia natural, según señala el acta del premio. Wilson acuñó y popularizó el término biodiversidad y ha contribuido extraordinariamente a concienciar a la sociedad sobre su valor.

El jurado ha querido destacar que algunas de las importantes aportaciones de Wilson derivan de algo tan concreto como el estudio de las hormigas. Partiendo del estudio de estos minúsculos insectos, su carrera se ha ampliado hasta abarcar todo el ámbito de la Ecología y Biología de la Conservación.

A Edward O. Wilson, nacido en Alabama, Estados Unidos, en 1929, se le conoce como “El señor de las hormigas”. Es catedrático emérito de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) y del Museo de Zoología Comparada de Harvard. Su fascinación por estos insectos surgió ya en su infancia. En su carrera ha logrado aportaciones fundamentales, no sólo en materia de biología, sino también en las ciencias sociales. Es presentado, en la mayoría de las ocasiones, como naturalista y humanista.

Se considera el fundador de la Sociobiología, especialidad que investiga las bases biológicas del comportamiento humano. Ha obtenido el premio Pulitzer en dos ocasiones: en 1979 por La naturaleza humana y en 1991 por Las hormigas.

Dentro de su labor como entomólogo fue el primero en describir el comportamiento social de las hormigas así como de otros insectos sociales. También descubrió cómo funciona el lenguaje químico mediante el que estos insectos crean sus rutas y se comunican. Demostró la acción de las feromonas.

Estos trabajos inspiraron su teoría de la Biogeografía de Islas, desarrollada a mediados de los años sesenta con Robert MacArthur y considerada en la actualidad, una obra fundamental para diseñar estrategias de conservación. Esta teoría reconoce que preservar sólo una parte del hábitat de una especie no garantiza su conservación, algo que ha contribuido a mejorar el diseño de las reservas naturales para conseguir que disminuya el número de extinciones.

Algunas de sus obras suponen la base de una nueva disciplina, la Psicología Evolucionista, que está influyendo en disciplinas como la Antropología, la Lingüística o la Historia.