Prestige, 10 años esperando el juicio
El 19 de noviembre de 2002, el buque petrolero Prestige se hundió frente a las costas gallegas, en España, ocasionando un vertido de petróleo considerado uno de los mayores desastres ecológicos de la historia del país. Es decir, que, dentro de unas semanas, se cumplirán 10 años desde que se produjo el accidente. Aún no ha comenzado el juicio. Repetimos: 10 años.

La organización Greenpeace ha presentado un documento titulado La injusticia del Prestige en el que destaca que la marea negra fue causada por fallos y negligencias institucionales en la toma de decisiones desde que el buque lanzó la llamada de socorro, el 13 de noviembre del 2002.

Además de los fallos humanos y de la incompetencia política, Greenpeace denuncia deficiencias en la legislación y el régimen de responsabilidad en el transporte marítimo. Sólo un ex alto cargo del Gobierno, el ex director general de la Marina Mercante, José Luis López Sors, está imputado y tendrá que hacer frente a las responsabilidades por las decisiones que se tomaron.

Ninguna de las empresas que tienen o tenían relación con el Prestige se sentarán en el banquillo. Ni la propietaria, Mare Shipping Inc., de Liberia, ni la gestora, Universe Maritime Ltd., de Grecia, ni la propietaria de la carga, Crown Resources, de Suiza, ni la aseguradora, London Steamship Owners Insurance. Un juicio que, por otra parte, está tardando diez años en que se celebre debido a una falta de medios humanos y materiales de los juzgados para afrontar un caso tan complejo.

El documento de la organización ecologista señala a los responsables políticos del suceso, empezando por Mariano Rajoy, entonces vicepresidente del Gobierno (y hoy presidente) y encargado de asumir la coordinación de la gestión de la crisis, cuya actuación rayó la negligencia. Además, como portavoz, no informó adecuadamente a la sociedad con datos reales del desastre ambiental.

Además, Greenpeace recuerda a los entonces ministros de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, Medio Ambiente, Jaume Matas, y Agricultura, Miguel Arias Cañete (actualmente, ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente), así como al exdelegado del Gobierno, Arsenio Fernández Mesa.

Según Greenpeace, Fomento contravino sus propios protocolos de actuación y ordenó que el barco no fuera a un puerto donde podría haberse contenido la marea e hizo que el barco deambulara sin destino, primero, hacia Francia, y luego, hacia Portugal, hasta que se hundió. El resultado es bien conocido: la mayor catástrofe ambiental en las costas españolas. Algunos de los responsables, no se sentarán en el banquillo de los acusados. Otros, forman parte del Gobierno y dirigen el país.