Primer estudio riguroso de los casos de cáncer en Fukushima
Tras el accidente de Fukushima, pasaron por la central unos 20.000 operarios. De todos ellos, hasta un tercio tienen más posibilidades de lo normal de sufrir cáncer a causa de la radiactividad. Así lo afirma un informe presentado por Organización Mundial de la Salud (OMS). La buena noticia es que el resto de la población no está en riesgo.

Masao Yoshida, jefe de la central nuclear de Fukushima, cuenta su lucha para evitar que se produjera un Chernóbil japonés. Algunos consideran a Yoshida como la persona que libró a Japón de un desastre aún mayor. Hay que señalar que este ingeniero nuclear, de 58 años, ha sufrido un cáncer de esófago y una hemorragia cerebral, aunque parece que no tienen relación directa con el accidente.

Se les conoce como “Los 50 de Fukushima” (por ser los primeros que trataron de controlar el accidente), también conocidos como “Los héroes de Fukushima” o “Los liquidadores de Fukushima”, fueron, no sólo los trabajadores de la central nuclear, sino también el personal de emergencia (bomberos, militares, etc.).

En realidad, han pasado más de 20.000 trabajadores por la central después del accidente. Ahora, por primera vez, ha aparecido un análisis de los efectos de la radiación emitida por la central. El informe de la Organización Mundial de la Salud ha estudiado a doce de los liquidadores que recibieron dosis muy altas de radiación.

Primer estudio riguroso de los casos de cáncer en Fukushima
Dos de estos operarios recibieron un nivel de radiación de más de 10.000 sieverts en sus tiroides tras inhalar yodo radiactivo, un nivel que puede provocar disfunciones graves en dicha glándula.

Los jóvenes tienen más probabilidades de sufrir cáncer

El informe afirma que hasta 7.000 trabajadores han aumentado sus probabilidades de desarrollar un cáncer. Unos 178 sufrieron niveles altos de radiación por encima de la ley (100 milisieverts) y una docena son los que pueden ver su salud gravemente dañada. De todos ellos, cuatro tiene el mayor riesgo: tres por su juventud (entre los veinteañeros, es 34 veces más probable desarrollar cáncer tras ese nivel de exposición).

Uno de ellos recibió una dosis de 11.800 milisievert en su tiroides y de 678,8 milisievert en el interior de su organismo, los máximos registrados en Japón. Este operario sigue trabajando en la empresa, aunque en otro destino.