Primer Foro Europeo por la Soberanía Alimentaria
Este encuentro quiere promover la transformación del sistema agrario y alimentario. Se reunirán más de seiscientos campesinos, ecologistas, consumidores y activistas de toda Europa en Krems, Austria, del 16 al 21 de agosto. En el primer Foro Europeo por la Soberanía Alimentaria se debatirá sobre las políticas agrarias europeas (incluyendo su responsabilidad en las crisis alimentarias de otros países en desarrollo) y sobre el fomento de alternativas social, ambiental y económicamente sostenibles al modelo agrario y alimentario.

El concepto de soberanía alimentaria supone una crítica al actual sistema neoliberal y una alternativa para el cambio de las políticas agrarias y alimentarias en los ámbitos local, regional e internacional. Comenzó gracias al impulso de la organización internacional Via Campesina en 1996 durante la Cumbre Mundial de la Alimentación de la FAO.

La soberanía alimentaria pretende colocar en el centro de las políticas agrarias a las personas que producen y consumen alimentos, las personas que realmente importan, y reivindica el derecho de los pueblos a producir sus propios alimentos con formas culturalmente adecuadas, históricas, sostenibles y, en fin, respetuosas con el medio ambiente, tratando de que las condiciones de los mercados internacionales no les afecten. Para ello, tratan de reforzar el control local sobre el sistema alimentario.

En un momento importante en el debate sobre las políticas agrarias europeas y las causas de las sucesivas crisis alimentarias globales, estos más de seiscientos participantes, junto a invitados de América, Asia y África, debatirán sobre los distintos modelos de producción de alimentos, sobre los mercados y sobre la organización de la cadena alimentaria, sobre las condiciones sociales del trabajo agrario, el acceso a la tierra y otros recursos naturales o sobre las políticas públicas agrarias, pesqueras, comerciales, de desarrollo rural.

El objetivo es que los modelos de agricultura a pequeña escala sean viables, conservando un mundo rural vivo y dinámico en Europa, que evite los impactos sobre terceros países como ocurre con el actual modelo. Estos modelos de agricultura basados en la soberanía alimentaria son parte de la solución a otros grandes problemas globales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o la lucha contra el hambre.