Primer parque natural en Iraq
En otro país, la noticia no pasaría de un breve en la sección Naturaleza. Pero en Iraq, un país asolado por una guerra permanente, más o menos intermitente, durante las últimas décadas, que se inaugure el primer parque natural es un paso hacia la normalización de la vida. El Consejo de Ministros iraquí designó a las marismas de Mesopotamia como parque natural. Es el primero del país.

El lugar se conoce como el jardín histórico del Edén, el lugar donde comenzó la historia de la humanidad según la tradición cristiana. El parque tiene una terrible historia. En los años cincuenta del siglo pasado, algunas zonas se drenaron para desarrollar la agricultura y extraer petróleo.

Más tarde, ya bajo el régimen de Saddam Hussein, se drenó la gran mayoría de los pantanos. Sus habitantes, que habían dependido de los humedales para su sustento durante miles de años, no tuvieron otra opción que marcharse. Cuando se terminó el régimen de Saddam Hussein, sólo quedaba en buen estado un 8% de los pantanos.

Los esfuerzos para restaurar la zona han sido impulsados por Azzam Alwash, fundador de la organización no gubernamental Nature Iraq. Desde su regreso a Iraq, en 2003, ha estado trabajando para recuperar medioambientalmente la zona, diez años de restauración de los pantanos drenados previamente. Este defensor de la naturaleza ha recibido el Premio Goldman por su trabajo ambiental (conocido como el Oscar verde).

Las presas amenazan su buen estado

Primer parque natural en Iraq
En palabras de Al wash, con la declaración como parque natural, Iraq preserva la zona que fue la cuna de la civilización. Ha pedido al mundo ayuda para mantener los humedales. Ha señalado que es esencial que Iraq, Turquía, Siria e Irán lleguen a un acuerdo equitativo para la distribución del agua en la cuenca del Tigris y el Éufrates.

En las marismas viven varias docenas de especies de aves. En tiempos, pasaban algunas aves migratorias. Algunas zonas se han logrado recuperar completamente, pero otras sufren una terrible sequía debido a las represas que se construyen en otros países. El flujo del agua ha disminuido peligrosamente. Desde que Siria y Turquía construyeron presas, no se producen las tan necesarias inundaciones. Con ello, no sólo peligra el parque, sino la tierra donde se creó la agricultura.