Proponen utilizar medusas para crear papel higiénico y tampones
Apuesto a que si las medusas pidieran un deseo, lo último que se les ocurriría sería querer convertirse en un rollo de papel higiénico, de cocina, compresas, pañales o en tampones. No por falta de imaginación, y eso que desconocemos si son más o menos imaginativas, sino por simple cuestión de supervivencia. Muy a su pesar, sin embargo, papel de wáter y medusa están a punto de ser casi sinónimos, desde que una empresa israelí de nanotecnología se ha empeñado en utilizarlas como materia prima para dar salida a la superpoblación.

Que el producto sea verde, como pretenden, sería algo muy discutible. En todo caso, habría que ver qué desórdenes provocados por el ser humano alteraron los ecosistemas. Corregirlos sí sería una medida ecológica, porque sencillamente acabaría con el problema atacando las causas de ese exceso de medusas en océanos de todo el mundo.

¿Una solución a las plagas?

Aún siendo consecuencia de la sobrepesca y del exceso de aguas residuales, no puede negarse que las plagas de medusas representan ahora un problema de difícil solución. Tristemente, el ser humano propicia su superpoblación y su exterminio, convirtiéndolas en este caso en papel del wáter que acabará en el mar como material biodegradable, al menos eso.

Porque “hay demasiadas medusas en el mar, y también demasiados desechos”, como dice Ofer Du-Nour, fundador de Cine’al Ltd, la compañía que espera acabar con ambos problemas de un plumazo tras crear una membrana llamada Hydromash, de alta absorbencia, que ya está buscando dónde establecer la planta de fabricación.

¿Pero, acaso no es esto una metáfora de lo que hacemos con el planeta? Destrozar y esquilmar, acto seguido utilizar, muy a menudo despilfarrar, ciscar, tirar de la cadena y, finalmente, contaminar sin parar. Eso sí, unos más que otros…

Proponen utilizar medusas para crear papel higiénico y tampones
En fin, sea como fuere, en un tema tan controvertido también hay lugar para los datos y el ingenio, justamente el que ha encendido la chispa del invento. Y es que, por lo visto, según descubrió una investigación de la Universidad de Tel Aviv, para su desgracia, las medusas tienen una capacidad impresionante para absorber grandes cantidades de líquido sin deteriorarse.