Protesta de Greenpeace en una reunión de la industria petrolera
Una activista de Greenpeace accedió a la reunión del World National Oil Companies Congress (un encuentro que se celebra en Londres y en el que participan las grandes compañías de la industria petrolera) y tomó la palabra en el momento en el que debería haber intervenido el representante de British Petroleum (BP), la empresa responsable del vertido en el golfo de México.

La activista de Greenpeace declaró: “Ya que BP es incapaz de decir la verdad, voy a decirles yo lo que necesitan saber. Señoras y señores, tenemos que acelerar el progreso y esforzarnos para acercarnos al fin de la era del petróleo. Esto significa detener la promoción de proyectos peligrosos para extraer petróleo poniendo en peligro el medio ambiente como con las perforaciones en aguas profundas o las arenas bituminosas de Canadá, los políticos deben impulsar una revolución dirigida hacia el coche eléctrico alimentado con energía renovable y limpia”. Después, otra activista subió al escenario y desplegó una pancarta donde se podía leer “Go Beyond Petroleum” (id más allá del petróleo). Ambas activistas fueron, a continuación, retiradas por los servicios de seguridad.

A pesar del desastre del golfo de México, BP quiere invertir miles de millones para extraer petróleo de las arenas bituminosas que se encuentran bajo los bosques boreales de Canadá. Este proceso acelera el cambio climático global debido a las enormes cantidades de energía necesaria para extraerlas. Greenpeace advierte de que el impacto ambiental de la extracción de las arenas bituminosas puede ser igual de perjudicial que el vertido actual. En el transcurso de 2010, BP planea invertir 19.000 millones de dólares en su negocio asociado a petróleo y al gas. En comparación, BP invertirá menos de 1.000 millones de dólares, diecinueve veces menos, en todas las tecnologías alternativas juntas, incluidos los biocombustibles.

Los países industrializados actualmente invierten alrededor de 100.000 millones de dólares cada año en petróleo, gas y carbón. Si este dinero se invirtiera en tecnologías limpias marcaría una gran diferencia en la rapidez con la que se consigue dejar de depender del petróleo. Los gobiernos que se reunirán en la próxima cumbre del G-20 discutirán precisamente sobre cómo y cuándo eliminar estos subsidios a las energías sucias.

Con acciones como ésta, Greenpeace quiere llamar la atención de la opinión pública y emujarla a presionar para que las compañías petroleras cambien de política y dejen de perseguir hasta la última gota de petróleo del mundo, así como que abandonen los recursos petrolíferos no convencionales: las perforaciones en aguas profundas, las perforaciones en el Ártico y las arenas bituminosas; además, piden que se ponga fin a los subsidios al petróleo con dinero de todos, que se libere a la economía de la dependencia del petróleo gracias a la reducción de la demanda y que se asuma como prioridad el diseño de vehículos eléctricos.