Protesta por la contaminación lumínica en Cádiz
Una asamblea de barrio surgida del movimiento 15-M quiere acabar con la contaminación lumínica en la ciudad española de Cádiz. Para ello, han decidido realizar una reivindicación ciudadana simbólica, como protesta ante la excesiva e innecesaria iluminación nocturna de las playas de la ciudad. Cádiz es la capital europea con mayor contaminación lumínica. Además, esto representa un derroche energético absurdo.

Cádiz, además del problema de la contaminación lumínica, tiene otro grave problema: el paro. Lo cual resulta paradójico: precisamente una de las ciudades económicamente menos favorecidas de España es la que consume energía sin freno y por la noche.

Algunas organizaciones, como Ecologistas en Acción de Cádiz, ha dicho que apoya esta acción ciudadana, ya que es una forma de reivindicar mejoras sociales, ecologistas y una crítica, en definitiva, a la economía actual.

En la acción, los vecinos del barrio se disfrazarán y realizarán una escenificación, contarán con expertos y aficionados a la astronomía, informarán a los viandantes de las razones de su protesta y disfrutarán de la comida y la bebida. También recogerán firmas y pondrán una bandera negra en la playa, señalando la contaminación lumínica que soporta.

La asamblea de barrio esgrime ocho razones por las que es necesario retirar esta excesiva iluminación en la playa: ha convertido a Cádiz en la capital europea de la contaminación lumínica y del derroche de energía eléctrica, su potencia luminotécnica es altísima e innecesaria, las lámparas de halogenuros metálicos son las más perjudiciales para la contaminación lumínica y, en otras comunidades autónomas, incluso están restringidas, por el coste económico que supone, que resulta insultante en época de crisis, ya que podría destinarse a gastos sociales o a fomentar el empleo, por las consecuencias ecológicas, ya que provoca efectos de intrusión lumínica, y por sus consecuencias culturales, han robado el cielo a los ciudadanos. Por último, incumple las normativas y la legislación sobre contaminación lumínica y uso eficiente del alumbrado público.

Para disfrutar de la playa no son necesarios focos que parecen destinados a un campo de fútbol.