Proyecto de desalinización en Gaza
La Unión Europea invertirá 10 millones de euros en un nuevo proyecto de desalinización en la Franja de Gaza. La planta se extenderá sobre 7,4 hectáreas destinadas a la Autoridad Palestina del Agua (PWA) en la ciudad de Khan Younis, al sur de la Franja de Gaza. Para dar inició a la obra, el enviado de la Unión Europea en Cisjordania y Gaza, John Rutter-Gatt, firmó un acuerdo con el jefe de la Autoridad de Agua Palestina, Shaddad Attili, los Municipios Costeros de Agua y Unicef.

Según informó el portavoz de la Unión Europea, la finalización de la construcción de la planta está prevista para el año 2015. El funcionario agregó que, una vez terminado el proyecto, la planta abastecerá de agua potable y para uso doméstico a, aproximadamente, 75.000 personas en toda la Franja de Gaza.

Gaza es una de las regiones en las que la falta de agua potable se convierte en uno de los mayores problemas para la población. Se calcula que el 90% del agua de los acuíferos de la Franja palestina no se puede beber, según datos de la ONU. Estos acuíferos no se renuevan porque Israel impide la infiltración de agua en el subsuelo de Gaza, recogiéndola en el Neguev.

Había tres ríos naturales en Gaza hace veinte años: el Sanga, el Gaza y el Beit Hanun. Transcurrían por Gaza, desde el desierto hasta el mar Mediterráneo. En la actualidad, los tres están secos. Si no se soluciona este problema es probable que, en 2016, todos los pozos se hayan secado. Hay casi doscientos pozos en Gaza, a los que hay que añadir algunos ilegales. El acuífero está al límite.

Además, también existe un problema de contaminación. Entre 2007 y 2009, el nivel de nitratos y cloruros en el agua se ha disparado hasta niveles no permitidos por los estándares de la ONU, afectando a la salud de los habitantes del territorio.

Con el proyecto de esta desalinizadora se trata de solucionar este grave problema de falta de agua potable en la región.