Eco-puente que absorbe contaminación atmosférica
La moda de la arquitectura ecológica, tanto a nivel visual como de sostenibilidad, está modificando el mobiliario urbano. De forma tímida, pero con proyectos que alcanzan un gran impacto mediático, cada vez son más comunes los puentes ajardinados que incluyen tecnologías que combaten la polución atmosférica.

Dentro de esta línea, Barcelona tendrá un puente lleno de plantas y pérgolas, que además actuará como un sumidero de carbono para mejorar la calidad ambiental de la ciudad. La remodelación del puente Sarajevo hará posible esta maravilla.


Se prevé que a finales de este año el puente quede perfectamente remodelado, cumpliendo un proyecto de mejora y reforma innovador llevado a cabo por el estudio BCQ, con el objetivo de absorber esmog y mejorar el paisaje urbano.

Ubicado sobre la avenida Meridiana, el nuevo puente incluirá también paneles fotovoltaicos para alimentar una iluminación LED, así como pavimentos que absorben la luz y luego sirven para crear una iluminación no invasiva.

¿Cómo absorberá la contaminación?

La vegetación actúa como un pequeño pulmón verde, pero la innovación consiste en un pavimento especial, capaz de absorber contaminantes y también de reflejar una luz ambiente que crea una sensación acogedora complementaria de las luces LED. En concreto, el pavimento absorberá los óxidos de nitrógeno para convertirlos en sustancias inofensivas para el ser humano y el medio ambiente.

Eco-puente que absorbe contaminación atmosférica
El puente consumirá dióxido de carbono y devolverá aire limpio, emulando la función de la fotosíntesis. Este casi mágico efecto no tiene en realidad nada de nuevo, si bien su aplicación sí lo es. En concreto, se consigue gracias a la introducción de compuestos fotocatalíticos en el hormigón, que a través de la incidencia del sol actúan como lo hace la tecnología de los rayos ultravioletas, muy utilizada en desinfección ambiental de interiores.

Los materiales fotocatalíticos absorben la radiación ultravioleta del sol, purificando el ambiente sin necesidad de realizar ningún tipo de proceso que requiera gasto de energía. Muy al contrario, se consigue una autolimpieza de forma automatizada, que depura mohos, suciedad, dióxido de carbono, humo de tabaco y otros contaminantes, incluyendo compuestos alergénicos, como el polen u otros componentes que emiten los tubos de escape.

Eco-puente que absorbe contaminación atmosférica
Es la llamada fotocatálisis, una reacción química activada por los rayos ultravioleta. De forma constante, la incidencia de los rayos del sol sobre el puente activa una reacción fotoquímica que se inicia con la energía solar para desencadenar un proceso en el que se consiguen erradican las partículas de contaminación mediante reacciones de oxidación.

Jardín y punto de encuentro

También se busca romper barreras urbanas buscando una mayor interacción entre el tráfico rodado y los viandantes. De hecho, se busca dar un nuevo giro al uso típico del puente, de mero lugar de paso, para transformarlo en un espacio donde estar, en un jardín con sus muros vegetales, sus pérgolas y su mobiliario urbano.

Eco-puente que absorbe contaminación atmosférica
La remodelación del puente, por lo tanto, va más allá de lo estético o de su capacidad para conseguir un entorno menos polucionado. Se trata de conseguir distintos espacios para el encuentro que ayuden a unir dos barrios de una forma eco-amigable. Será un puente acogedor, diseñado para peatones, pero por él también podrán pasar coches.

No es una iniciativa pionera, pues los puentes jardín son tendencia desde hace algunos años y los hay en distintas ciudades del mundo, – por ejemplo el puente londinense que hay sobre el río Támesis-, y su tecnología fotocatalítica también se ha implementado en otros lugares, como en la sede de Air France en el aeropuerto parisino de Charles de Gaulle. Sin embargo, su singularidad lo convierte en único, en un ejemplo que aspira a dejar de serlo para convertirse en algo cotidiano.