Pulpo evita ser comido por un delfín atacando sus genitales
Aunque lo parezca, esta imagen tan curiosa no es del National Geographic. Por suerte, la ha captado un conservacionista que ahora aprovecha el tirón de la imagen para concienciar sobre la difícil situación de los cetáceos en el Mediterráneo.

La parte divertida de la foto es que el delfín no se salió con la suya, pues el pulpo evitó ser engullido agarrándose a los genitales de este delfín mular (Tursiops truncatus). Lógicamente, un momento tan increíble, y además captado con perfección técnica, ha dado la vuelta al mundo. Por suerte para su autor, el científico Joan Gonzalvo del Ionian Dolphin Project, un programa de protección de estos cetáceos que opera desde la isla de Kalamos, en Grecia.

La foto se titula “Pulpo picarón” (Naughty Octopus) y según Gonzalvo es probable ue pegarse a su abdomen fuera la desesperada estrategia del pulpo para evitar la muerte, es decir, pura supervivencia. A continuación, el delfín intentó quitárselo de encima y es cuando dio el salto. Este experto también nos explica que tan habitual es que otros organismos se peguen a su piel como que ellos reaccionen para zafarse de ellos. En este caso, librarse de él tuvo mérito, porque los pulpos no andan mancos, precisamente.

Una vez logrado, siguió nadando con otros dos delfines que le acompañaban, como si tal cosa. Sólo fue un simple contratiempo, una anécdota sin importancia que acabó dando una extraordinaria instantánea. Los que no están como si nada pasase son las distintas especies de cetáceos, que en el Mediterráneo experimentan un declive preocupante. No tanto en el Mar Jónico, en Grecia, donde más o menos van manteniéndose las poblaciones. Ésta es un área privilegiada, en comparación al resto del Mediterráneo, donde la degradación de los ecosistemas está llevándolos a la extinción. En este caso, somos nosotros el pez gordo que se come al pequeño. Lástima que los delfines no puedan imitar al pulpo para que, así, empecemos a entender…