¿Qué es el aceite de Neem?
Si os digo que el árbol de Neem ha sido declarado por las Naciones Unidas como “el árbol del siglo XXI”, muy probablemente sigáis sin saber a qué tipo de árbol me refiero, pues pese ello se trata de una planta poco conocida en general. Sin embargo, apuesto a que cuando descubras, descubramos juntos sus increíbles aplicaciones, nos será muy difícil olvidarlo.

Y es que, el árbol de Neem, y también su aceite, despiertan auténticas pasiones. Como dijo un investigador de la Academia Americana de la Ciencia, “si hubiera que salvar una única planta de una hipotética catástrofe mundial, no habría ninguna duda sobre la elección: sería el árbol del Neem”.

Esperemos que no sea necesario llegar a tal situación, pero si así fuese, seguro que habría otras muchas plantas que merecerían ser salvadas, aunque como opinión tiene sus buenos argumentos a favor. Naturalmente, ello no le resta ni un ápice de valor a la Azadirachtinaa índica, latinajo con el que se denomina a este tesoro biológico, que tiene innumerables usos insecticidas, alimentarios, cosméticos y también curativos.

¿Qué es el aceite de Neem?

Insecticida natural

La Agencia Estadounidense de Protección Ambiental aprobó el uso de los insecticidas basados en esta planta por considerarlos inocuos para el entorno y al mismo tiempo eficaces para controlar plagas. Su acción, básicamente, consiste en actuar como repelente aportando un fuerte sabor amargo, tanto con aplicación directa como a través de la misma planta tratada con este aceite.

Si rociamos la planta, se consigue un efecto inmediato sobre la superfice tratada, y si lo añadimos al agua de riego lo absorberán las raíces, con lo que obtendremos un plaguicida natural que actúa de forma sistémica.

La semilla de neem, en efecto, es una alternativa efectiva a los pesticidas químicos gracias a su componente activo, la azadiractina. Se logran excelentes resultados contra la mosca blanca, los pulgones, la cochinilla blanca y hongos que provocan micosis en las hojas.

¿Qué es el aceite de Neem?
Podemos aplicarlo mediante rociado también en nuestras plantas, ya sean ornamentales o cultivos, como los que podamos tener en nuestro balcón, jardín o en un pequeño huerto urbano. No representa un peligro para personas ni animales domésticos.

Propiedades cosméticas y curativas

La corteza del neem, sus hojas, frutas, flores, semillas, raíces… prácticamente todas y cada un de sus partes tiene aplicaciones medicinales. Ayudan a curar gripes, problemas dentales, a reducir tumores, tratar la soriasis, la malaria, la hepatitis, úlceras, alergias, a eliminar toxinas…

Los usos son innumerables. Si por un lado los frutos ayudan a limpiar el organismo, entre otros, por su parte las flores ayudan a regular la temperatura y el aceite tiene un sinfín de aplicaciones medicinales.

¿Qué es el aceite de Neem?
Como cosmético, suele aplicarse directamente sobre la piel, como se hace con el aceite de argán, pongamos por caso. Es decir, no es necesario diluirlo, tal y como se hace con el aloe vera, irritante si se aplica puro.

Su olor es un tanto fuerte, y aplicado cerca de los ojos puede causar una leve irritación que normalmente desaparece casi de inmediato. Esta sensación desagradable desparecerá aplicándolo mezclado con cremas de distinto tipo o con otros aceites naturales, a ser posible siempre orgánicos.

Su poder bactericida ayuda a higienizar e hidratar al mismo tiempo todo tipo de pieles, incluso las de los niños, si bien en este caso conviene mezclar una pequeña cantidad con sus cremas habituales. Igualmente, sus ingredientes activos revitalizan, pues actúan como antioxidantes, sin olvidar sus virtudes curativas para tratar problemas de la piel.

Por último, el aceite de Neem tiene aplicaciones culinarias muy interesantes, y también se utiliza el polvo de las hojas en algunas recetas. Sin duda, todo un mundo por descubrir…