¿Qué es la agricultura biodinámica?
El concepto de una agricultura biodinámica basado en entender el suelo como un organismo vivo resulta interesante, pero no por ello deja de ser controvertida. Y es que muchas de sus características hacen de ella una propuesta muy discutible.

¿Pero, cómo definirla, y cuándo surgió? La agricultura biodinámica es un tipo de agricultura o jardinería ecológica muy peculiar, que aparece de forma puntual. Concretamente, surge a partir de un curso impartido por el filósofo austriaco Rudolf Stainer en Silesia (región repartida entre Polonia República Checa y Alemania) en el año 1924.

El movimiento biodinámico

Es una agricultura, por lo tanto, basada en teorías del austriaco Rudolf Steiner, fundador de la antroposofía, una filosofía de vida de la que los métodos biodinámicos captan su visión espiritual de la naturaleza. Una peculiar filosofía de tipo cósmico.

Fue su aplicación por las personas que asistieron a esas conferencias, agricultores en su mayoría, la que hizo que se pasara de lo académico a la práctica. Fueron ellos quienes, de facto, la desarrollaron. De hecho, Stainer murió solo un año después de impartirlas. Actualmente, se lleva a cabo en muchos países.

¿Qué es la agricultura biodinámica?
Según Steiner, la antroposofía es “un sendero de conocimiento que quisiera conducir lo espiritual en el hombre a lo espiritual en el universo”. Su cosmovisión pretende buscar respuestas a los misterios de la vida a partir de las relaciones entre la naturaleza, el ser humano y el universo.

El enfoque holístico (que entiende el mundo como un todo, y sus elementos como parte de ese conjunto) hace que la misma agricultura biodinámica forme parte de la antroposofía, como una de sus ramas.

A nivel comercial, se separan los alimentos según su calidad nutritiva, también como parte de esa antroposofía que todo lo abarca, incluyendo nuestra forma de alimentarnos, el significado de los alimentos y su poder nutricional. Además, su comercialización se realiza bajo una marca comercial registrada, comercializadas por primera vez en 1928 bajo el nombre de Cualidad Biodinamica Demeter. Se trata de una red Internacional de Organismos Independientes de Certificación.

¿Qué es la agricultura biodinámica?
En contra de la agricultura ecológica, que propone una vuelta a la naturaleza, en este caso lo importante es comprender las leyes del cosmos para enfocar las prácticas agrícolas a partir de éstas. Steiner lo expresaba con estas palabras:

Buscad la verdadera vida práctica material, pero buscadla sin haceros insensibles al espíritu que se halla activo en ella. Buscad lo espiritual porque desinteresadamente deberéis plasmarlo en la vida práctica en el mundo material.

Principios básicos de la biodinámica

Podríamos enumerar una larga serie de métodos de cultivo de la agricultura biodinámica, que fundamentalmente se basan en los abonos verdes y la rotación de cultivos. Sin embargo, quizá resulta más interesante entender la coherencia que hay entre los distintos métodos, así como la curiosa filosofía que los explica.

Como sistema de producción agrícola, la biodinámica contempla el campo de cultivo como un organismo vivo. Priman los principios de diversificación, reciclaje, exclusión de químicos, producción local, así como el uso de sustancias vegetales, animales y minerales expuestas a ritmos naturales. Son los llamados preparados biodinámicos, utilizados para armonizar los distintos procesos vitales en los abonos, las plantas o el suelo.

¿Qué es la agricultura biodinámica?
Ese buen desarrollo del cultivo o del crecimiento de las plantas en jardinería ha de conseguirse gracias a la traducción del lenguaje que nos trasmiten las “fuerzas cósmicas” presentes en ese entorno.

En la práctica se realizan preparaciones a partir de principios esotéricos, teniendo en cuenta también las fases de la luna y los ritmos planetarios. Por lo tanto, tener en cuenta los ritmos cósmicos es esencial para programar los trabajos agrícolas.

Entender el funcionamiento biológico de los suelos y de los vegetales, de ese todo que conforman los espacios cultivados nos dará las claves para mejorar la calidad de los productos. En parte, se trata, en suma, de seguir muchos de los principios de la agricultura ecológica, si bien en la biodinámica se dan relevancia a aspectos pseudo-científicos.

¿Qué es la agricultura biodinámica?
Sin embargo, que la ciencia no haya logrado probar o profundizar lo suficiente en cuestiones como la influencia de la luna en el crecimiento de las plantas no significa que no pueda ser perfectamente válido en términos de productividad y eficacia. Así al menos, opinan sus partidiarios.

Similitudes y diferencias con la agricultura bio

La agricultura bio tiene puntos en común con uno de sus subtipos, la agricultura biodinámica. Ambas pretender evitar la explotación intensiva de los suelos, el uso de productos químicos se llevan a cabo métodos aceptados por aquella, como los cuidados que se les da a las plantas, la elaboración del compost, las largas rotaciones, la retirada mecánica de hierbas.

¿Qué es la agricultura biodinámica?
Sin embargo, la agricultura biodinámica no admite el uso de fertilizantes o pesticidas solubles. No importa que sean o no naturales o químicos. Su composición es lo de menos. Para controlar plagas, por ejemplo, se utilizan cenizas. Los compuestos solubles prohibidos si queremos obtener unas plantas realmente sanas, siempre desde su visión.

Una agricultura controvertida

Desde sus mismos inicios, los métodos biodinámicos han despertado reacciones encontradas. Lógicamente, no han faltado los teóricos que han criticado, entre ellos Peter Treue, científico de ciencias agrícolas dedicado a la investigación en la Universidad de Kiel, en Alemania.

Treue la tilda de pseudociencia y compara sus propuestas con las que nos pueda brindar la magia o la alquimia. Otros muchos expertos han considerado a la agricultura biodinámica un fiasco. Aún así, pese a que constantemente le llueven críticas, no puede dejar de reconocerse que se trata de una agricultura con una personalidad propia, más natural que la convencional.