¿Qué es la ecosofía?
La ecosofía es una palabra que suma conceptos de ecología y filosofía, lo que significa que su contenido bebe de ambos y a la vez los trasciende, es decir, aporta algo propio. Como nueva palabra, se trata de un neologismo atribuido a Arne Næss, filósofo noruego muy comprometido con la ecología.

Seguirle la pista a este revolucionario pensador es un buen modo definirla. Además de ser un reputado filósofo y un escalador experimentado, nos importa su labor como activista. Por ejemplo, participó en sonadas protestas, como la protagonizada en 1970 por 300 personas para impedir la construcción de una presa cerca de la cascada de Mardalsfossen, al norte del país.

Finalmente se logró detener el proyecto, al igual que ocurrió con otras iniciativas similares, pero su verdadera contribución al sentimiento ecológico más profundo fue su pensamiento.

Somos parte de un todo

Básicamente, su mente preclara encendió la mecha de un movimiento ecológico denominado ecología profunda, cuya base no es otra que conceptos de ecosofía que rechazan una perspectiva o enfoque antropocentrista.

Es decir, el ser humano no es el ombligo del mundo. “No estamos en la cima de la jerarquía de los seres vivos. En realidad, todos formamos parte de un todo”, por lo que todas las formas de vida tienen un valor en sí mismas.

¿Qué es la ecosofía?
De ello es fácil deducir máximas como el respeto por la diversidad, el rechazo de toda dominación, expoliación y contaminación. Se trata, en suma, de enfrentar esta ecología profunda a otras ecologías más superficiales, basadas en intereses egoístas.

La ecosofía aboga por una ecología inteligente, que suma lo ético con lo racional para conformar un conjunto de valores y pautas de comportamiento respetuosos con el entorno. Muy aleccionador, sin duda. También es inspirador, un soplo de aire fresco.