¿Qué es y cómo funciona la energía mini hidráulica?
Las centrales de energía mini hidráulica generan electricidad renovable desde hace más de un siglo, si bien hoy muchas han caído en desuso. En España apenas superan el millar las centrales en activo, reduciéndose prácticamente a la mitad desde los años 60, su momento de mayor apogeo. Sin embargo, pese a ser un tipo concreto de central eléctrica, como energía se incluye en la hidráulica.

Su especificidad consiste en la inexistencia de presas o, de haberlas, son de muy pequeño tamaño. Básicamente, las centrales mini-hidráulicas no consumen agua del río, simplemente la recogen y luego la devuelven más adelante, en un punto posterior del cauce. En concreto, se genera electricidad gracias a los saltos de agua, sin seguir el sistema de las grandes presas hidráulicas, poco ecológicas por atentar contra el ecosistema y el ciclo hidrológico mundial.

¿Qué es y cómo funciona la energía mini hidráulica?
De este modo, habría dos tipos de centrales mini hidráulicas: las centrales a pie de presa, que retienen el agua en un pequeño embalse y las de agua fluyente, que implican construir una derivación del río para alimentar un canal que mediante tuberías lleva el agua hasta la turbina para finalmente devolverla al cauce. En ambos casos, aunque su impacto es mucho menor que en el caso de las grandes presas, pueden resultar perjudiciales para el entorno, por lo que se han de seguir las recomendaciones ambientales de la Comisión Mundial de Presas para su planificación y ejecución.

Cómo se genera electricidad

La energía mini-hidráulica se obtiene canalizando el agua por unas tuberías allí donde se encuentre el salto de agua, llevándola hasta la central o haciéndola caer hasta la turbina. Así, la presión ejercida sobre la turbina la convertirá en electricidad. Es decir, el agua, al caer, ejerce una presión sobre ésta y la transforma en energía eléctrica.

¿Qué es y cómo funciona la energía mini hidráulica?
Por lo tanto, la energía eléctrica se obtiene a partir de la misma energía cinética del agua provocada la gravedad, lo que significa que el desnivel natural o artificial será el que determine en gran medida la potencia. Se suelen considerar presas mini hidráulicas las que tienen una potencia instalada no superior a los 10 MW y unas dimensiones inferiores a los 15 metros.

Ventajas de la mini hidráulica

Al margen de los posibles problemas ambientales y de la importante instalación que se precisa, si bien las de agua fluyente requieren unas obras mínimas, la energía mini hidráulica tiene numerosas ventajas. No ser intermitente, como sí ocurre con la eólica o la solar, es una de ellas, o no tener final, pues por mucho que se use el río sigue fluyendo y no se agota.

Tampoco es contaminante, pues no emite gases de efecto invernadero, lo que supone una gran ventaja frente a otras fuentes como las procedentes de los combustibles fósiles. A su vez, la cercanía del lugar donde se produce no sólo fomenta la independencia energética sino que también evita la utilización de las grandes redes de alta tensión, por lo que nos ahorramos su alto costo ambiental y econónimico, así como pérdidas de electricidad en el transporte.

¿Qué es y cómo funciona la energía mini hidráulica?
Además de utilizarse en sistemas eléctricos públicos, la mini hidráulica puede aprovecharse para generar electricidad de autoconsumo o, en caso de producirse excedentes, incluso para vender la electricidad a la red.

Posibilidades para el autoconsumo

Si en una determinada ubicación disponemos de un salto de agua capaz de aseguramos un suministro de electricidad mínimo, obtendremos un abastecimiento regular que puede ser una alternativa interesante frente a otras fuentes de energía renovable como la solar o eólica.

Y, por supuesto, la mini hidráulica puede combinarse con otras fuentes de energía, como la solar, eólica o geotérmica, cuya elección dependerá de nuestro presupuesto y climatología del lugar. Sin embargo, hacerlo será innecesario en el caso de que no precisemos aumentar la producción de electricidad.