
Quicksilver se ha sumado al gran número de marcas que poco a poco van tomando conciencia con el medio ambiente. Lo han hecho uniendo moda y ecología en un espectacular reloj que está fabricado con materiales reciclados en un 86% (madera, acero, cristal…). Además, no hacen falta pilas o baterías para su funcionamiento, pues se carga gracias a la energía que genera el movimiento de nuestro cuerpo.
Lo malo del reloj es que cuesta 500 dólares (unos 340 euros). Eso sí, los grandes aficionados a esta marca de origen australiano están acostumbrados a pagar grandes cantidades por prendas de vestir y otros artilugios…







































