Quienes viven cerca de una incineradora tienen más riesgo de padecer cáncer
Las personas que residen cerca de incineradoras y plantas de tratamiento de residuos peligrosos tienen un mayor riesgo de padecer cáncer, según señala un estudio elaborado por un grupo de investigadores del Instituto de Salud Carlos III de Madrid y publicado en la revista Environment International. El estudio asegura que existen, para esas personas, “riesgos significativos”.

La organización Ecologistas en Acción pide que se realicen inspecciones exhaustivas en las plantas de residuos que puedan emitir sustancias tóxicas. Denuncian la situación en España, donde se produce una inadecuada gestión de residuos peligrosos.

Según el estudio, es más probable que aparezcan algunos tumores, como el de estómago, el de pulmón, el de pleura, el de riñón y el de ovario. Así mismo, vivir a menos de cinco kilómetros de las incineradoras aumenta el riesgo.

Las incineradoras son grandes emisoras de sustancias que producen cáncer, como las dioxinas, el arsénico, el cromo, el benceno, los hidrocarburos aromáticos policíclicos, el cadmio, el plomo, el tetracloroetileno, el hexaclorobenceno, el níquel y el naftaleno.

Los investigadores del Instituto de Salud Carlos III que han llevado a cabo el estudio han estudiado más de ocho mil poblaciones españolas entre los años 1997 y 2006. En total, se han analizado 129 instalaciones, entre incineradoras, plantas de gestión de vehículos, de tratamiento físico-químico, de residuos oleaginosos, de reciclado de envases, de recuperación de disolventes usados o de baños ácidos agotados.

Un problema de salud pública

En conjunto, sólo en 2007, liberaron 525.428 toneladas de sustancias tóxicas al aire y otras 4.984 toneladas al agua. Para Ecologistas en Acción mantener este tipo de plantas en las condiciones actuales supone un grave peligro para la salud pública. Los carcinógenos probados deben ser tratados adecuadamente o reducidos a una cantidad mínima que no dañe la salud de las personas.

Así mismo, piden que tanto el Ministerio de Medio Ambiente como el de Sanidad, en colaboración con las Comunidades Autónomas, lleven a cabo inspecciones con el objetivo de señalar y corregir las deficiencias en el funcionamiento. Por otra parte, se debe informar a la población de los riesgos que corren. La gestión de residuos no debe ser una amenaza para la salud de la población.