Rascacielos eco amigables coronados por jardines
Sin duda, una de las grandes obras arquitectónicas urbanas son los rascacielos, y también su diseño va adaptándose a los nuevos tiempos. De ser odiosas torres de cemento, el símbolo de la jungla de asfalto que son las megalópolis, podrían transformarse en todo lo contrario.

De hecho, los nuevos proyectos están demostrando que pueden convertirse en toda una apuesta por la arquitectura sostenible. Entre otros métodos, mediante techos verdes, jardines verticales, la instalación de paneles solares en sus tejados, en sus fachadas acristaladas o, pongamos por caso, mediante la recogida y almacenamiento de agua pluvial.

Las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías y el hambre de naturaleza reinante en la gran ciudad, sobre todo en los lugares más estresantes, como son los centros de negocios, podrían dar la vuelta como un calcetín a su tradicional concepto.

Más rascacielos, más verde

Vestir de verde los rascacielos se ha convertido en tendencia y un buen ejemplo de ello es la transformación que va a sufrir la torre de negocios Toranomon Hills, el rascacielos más alto de Tokio y uno de los más emblemáticos del mundo.

Rascacielos eco amigables coronados por jardines
Si ya vimos cómo los techos verdes podían mejorar la biodiversidad en las ciudades, así como las nuevas políticas que obligan en muchas de ellas a llenar de verde un porcentaje mínimo de las cubiertas, los rascacielos también se apuntan a esta iniciativa global. Sobre todo, tienen un gran papel en los enclaves más polucionados.

En este sentido, la capital nipona es muy problemática. Al tiempo que la contaminación constituye un grave problema social y ambiental en buena parte del país, -sobre todo por su industria y la cercanía con la polucionada China-, la contaminación atmosférica parece formar un binomio indisoluble con la moderna Tokio.

A su vez, la falta de espacio es un problema endémico en la isla, y en particular en Tokio. La ciudad ha sido noticia por sus intentos desesperados por paliar esta cuestión. Entre otras iniciativas insólitas, hace poco más de un año inauguraron un cementerio vertical, el futurista Shinjuku Rurikoin Byakurengedo, o la tendencia de alquilar los perros por no tener espacio para ellos en casa, pues abundan los apartamentos diminutos.

Rascacielos eco amigables coronados por jardines
En este contexto, casi se da por hecho que un nuevo proyecto arquitectónico que sumará toneladas de cemento a esta populosa urbe supone todo un reto a nivel ambiental y de salud pública. Llegados a este punto, la pregunta es ¿cómo afronta estos desafíos el proyecto que nos ocupa?. Y la respuesta podría resumirse en la famosa frase que afirma aquello de dar una de cal y otra de arena.

Es decir, se construirá el rascacielos, y no uno, sino tres, pero al mismo tiempo se les da un giro ecológico que aporta beneficios antes inimaginables. En concreto, el proyecto añadirá tres torres a la famosa Toranomon Hills y cuando se finalice, -se prevé inaugurarlas antes de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020-, transformará la zona.

Un enorme jardín elevado

Pero su espectacularidad es solo uno de sus atractivos. Paradójicamente, su construcción significará aumentar la superficie verde de la ciudad en miles de metros cuadrados, así como la generación de energía solar y otras muchas iniciativas respetuosas con el entorno.

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Con estas obras se espera convertir la zona en un centro de negocios “más vibrante y accesible a nivel global, al que acudan personas y empresas de todo el mundo”, reza su comunicado. En palabras de Shingo Tsuji, Director ejecutivo de Mori Building:

Creemos que la gente tiene el poder de cambiar la ciudad. A partir de nuestro concepto exclusivo de diseño urbano de ciudades con jardines verticales, que hace un uso inteligente de las estructuras súper altas y el espacio subterráneo para mejorar la eficiencia de la infraestructura e integrar diversas funciones urbanas, buscamos reformular a Toranomon Hills para que sea no solo un lugar de negocios sino también una comunidad que conecta y nutre a las distintas personas reunidas aquí.

Estamos convencidos de que el complejo Toranomon Hills seguirá catalizando los cambios económicos, culturales y medioambientales, y afirmará a esta zona como un centro para los negocios internacionales que dará vida y fuerza a Tokio en su conjunto.

En cifras, la superficie dedicada a oficinas, viviendas y espacios comerciales supera de largo las zonas verdes, pero tanto éstas como aquellas son espectaculares. Sus techos verdes, jardines verticales, iluminación de alta eficiencia, acristalamiento de alto rendimiento, sistema de cogeneración y la inclusión de paneles solares y sistemas de reciclaje de agua grises.

Rascacielos eco amigables coronados por jardines
Sus arquitectos afirman que los tejados verdes ayudarán a reducir el efecto de isla de calor urbano y lograrán un aislamiento térmico durante todo el año, además de ayudar a reducir la contaminación del aire y el microclima.

También destacan la importancia de poder mejora la apariencia de los edificios a vista de pájaro, y la contribución a mejorar la biodiversidad en el entorno urbano. Además, las fachadas están totalmente acristaladas para aprovechar la luz natural y también permiten acceder a terrazas ajardinadas en varios niveles.