Ratas para descubrir y desactivar minas
Algunas personas tienen un terror atávico a las ratas. No pueden siquiera ver una fotografía en la que aparezcan. (A otras personas les ocurre algo similar con las serpientes, las arañas o las cucarachas.) Pero estos roedores pueden ser de mucha utilidad para el hombre si son entrenadas convenientemente.

En campos de minas de Mozambique, se usan ratas para localizar minas. Estos roedores son de mayor tamaño que las ratas comunes que viven en las alcantarillas de las grandes ciudades de todo el mundo. (Quizá las únicas que se puedan comparar son las de México, D.F, aunque quizá no sea más que una leyenda urbana.)

Estas ratas gigantes son metidas en arneses especiales y se mueven gracias a las cuerdas que maneja los manipuladores. De vez en cuando, se detienen y señalan una mina. Hay que aclarar que son ratas muy especiales.

Ya se las conoce como HeroRats (ratas héroes). Oficialmente son llamadas ratas de detección de minas (MDR, por sus siglas en inglés). Son entrenadas por la ONG belga Apopo, que investiga tecnología de detección con ratas con fines humanitarios. Uno de los proyectos es éste de desactivación de minas.

Las minas terrestres son una de las armas más peligrosas del mundo, sobre todo, en países que han pasado por un conflicto militar. Las minas de tierra se encuentran en 78 países. Pueden quedar enterradas bajo tierra durante décadas y su poder destructivo no disminuye con el tiempo. Según datos de la Cruz Roja, más de ochocientas personas mueren y unas 1.200 son mutiladas por las minas terrestres cada mes. La mayoría de ellos son niños, mujeres y ancianos.

Lo más difícil es localizar las minas

Ratas para descubrir y desactivar minas
Mozambique es uno de los países más minados de África. Miles de minas fueron enterradas en la guerra por la independencia, entre 1964 y 1975 y la posterior guerra civil que duró casi dos décadas. Retirar todas las minas del país es un enorme desafío.

Las ratas de Apopo, desde 2006, han limpiado de minas más de 6 millones de metros cuadrados de zonas rurales de Mozambique, descubriendo 2.406 minas terrestres, además de bombas, armas pequeñas y municiones. Las ratas descubren las minas, que es la parte más difícil. La extracción y desactivación, en realidad, es la parte más fácil.