Realizar compost durante los meses fríos
El compost o composta es un abono natural que se hace con materiales orgánicos que se van descomponiendo. Su misión es crear un fertilizante sin químicos que resulta muy rico para alimentar las plantas. Creando un compost adecuadamente obtendremos, por tanto, un nutriente para plantas perfecto, a la vez que aprovechamos los desechos que generemos en casa. Suele estar compuesto de restos de comida, hojas secas, papel café, etcétera. No hay que añadir al compost ni excrementos, ni aceites, ni ningún tipo de químico.

Gracias al compost casero, podremos cultivar y nutrir a las plantas de una manera sencilla. Sólo necesitamos unas pequeñas recomendaciones y elegir un lugar idóneo para ir acumulando todos estos residuos, como por ejemplo, un tiesto o un jardín, si lo tenemos.

Pero, ¿qué ocurre cuando llega el invierno? Los microorganismos del compost que ayudan a descomponer sus materiales orgánicos y convertirlos en abono podrían congelarse, especialmente en ciudades donde las temperaturas bajan a menudo de cero.

Realizar compost durante los meses fríos

Para evitarlo, quizá la solución más sencilla seria comprar un aparato específico para guardar el compost; es lo que se utiliza más a menudo en países fríos cuyo clima hace imposible poder almacenarlo fuera. Son envases protegidos para el frío que hacen que el compost siga su proceso natural de elaboración.

Si no deseas, o no crees que sea necesario, comprar este envase, puedes ayudar a combatir el frío en tu compost de otras muchas formas. Por ejemplo, colocando una cobertura que haga las veces de toldo aislante y ayude a guardar su humedad natural y a protegerlo del frío. También ayuda precisamente mantenerlo húmedo, regándolo o mojándolo de vez en cuando, como si de una planta más se tratase.

Otro método es machacarlo todo lo posible, ya que el proceso de descomposición será más rápido que con trozos demasiado grandes. Intenta que sustancias como los posos del café permanezcan siempre en la cima. Esto es así porque el café tarda más en descomponer, mientras que los materiales procedentes de las plantas (como hojas o hierba) tardan menos, lo que hará que se guarde el calor y frene la descongelación.

Realizar compost durante los meses fríos

También, averigua en qué parte del jardín el sol da más horas y oriéntalo allí, esto hará que, a pesar de las bajas temperaturas, se mantenga más caliente y los microorganismos puedan seguir descomponiéndose a su ritmo habitual.

Hay que tener en cuenta que si los microorganismos que hacen la descomposición se congelan, no pueden seguir su proceso. Por lo que, si todos estos sistemas resultan innecesarios, puedes comenzar a fabricar el compost en el interior de la vivienda al llegar los meses fríos. Para ello necesitarás un recipiente adecuado que deje pasar el aire- muy importante en la formación de compost- y proteja a la casa del mal olor. Para evitar malos olores, recuerda intercalar las sobras de alimentos con papel o productos como el café y así ayudarás a reducirlo. No es necesario sin embargo, tenerlo en la cocina o en el salón. Puedes usar un garaje, un sótano, u otro espacio d la casa, como una bodega.

Al cabo de un tiempo, y si lo has protegido convenientemente, incluso en invierno podremos obtener un abono natural, el cual debe presentar un color marrón y oler a tierra. Si esto no sucede, añade más residuos orgánicos, como palitos u hojas secas.

El compost es una de las formas más sencillas de obtener un fertilizante perfecto para las plantas. Si pensabas que sólo podrías fabricarlo durante los meses cálidos, ahora sabes que no. Sólo hay que añadir dos o tres precauciones y las plantas seguirán teniendo su abono natural.