Recicladores ilegales en Perú
Solo el 12% de un total de 108.000 familias en Perú se dedican al reciclaje de manera legal, según datos de la ONG Ciudad Saludable. Los administraciones municipales son las responsables de implementar programas de formalización para estos trabajadores que realizan una labor tan importante para el medio ambiente.

Los recicladores formales o legales, por otra parte, pueden trabajar en empresas del sector o formar asociaciones como las siete que existen en las zonas este y sur de la capital peruana, Lima. Los trabajadores del sector del reciclaje legales pueden trabajar con las técnicas y utensilios necesarios y en buenas condiciones de salubridad, sin poner en riesgo su salud, a diferencia de quienes lo hacen de manera clandestina, que son la gran mayoría.

La ONG Ciudad Saludable lamenta y denuncian las malas condiciones de trabajo de los recicladores ilegales, que sufren cortes y otros accidentes en el desempeño de su actividad, o padecen problemas respiratorios o enfermedades transmitidas por hongos por carecer de herramientas de protección.

Otro de los problemas más comunes que sufren estos recicladores ilegales es la lumbalgia (dolor intenso en la parte baja de la espalda), por el exceso de trabajo y la forma inadecuada de realizarlo, algo que se podría solucionar con simples cursillos de prevención de riesgos laborales.

Por otra parte, muchos recicladores clandestinos esconden sus enfermedades por temor a que, al conocer las causas del mal, les impidan seguir trabajando. La presidenta de la citada ONG, en definitiva, ha hecho un llamamiento a los municipios para que cumplan con la implementación de programas de formalización para los recicladores, de acuerdo con la Ley 29419.

Algunos municipios, como Miraflores y Barranco, ya han empezado a incorporar a recicladores en la recolección selectiva de residuos, lo cual, finalmente, tiene un beneficio económico y ecológico.

El 97% de los recicladores clandestinos se encuentra en estado de pobreza o extrema pobreza. Además, el 2% son menores de edad y el 5% son demasiado mayores, según estudios realizados en veinte regiones peruanas por la citada organización.