Reciclaje creativo: macetas divertidas y originales
En esto del reciclaje creativo descubrir qué objetos podemos reciclar es un primer paso esencial para conseguir los mejores resultados. No siempre es necesario ser un manitas o dedicar horas a hacer la transformación. Afortunadamente, muy a menudo basta con una idea para hacer una gran diferencia.

Cuanto más original y divertida, mejor, y si además básicamente se trata de un reciclaje sencillo o de una reutilización, entonces miel sobre hojuelas. Eso sí, si no se nos ocurre nada, siempre podremos inspirarnos en otras o, si ya está inventado lo que buscamos, aprovechémoslo.

En este post vamos a proponer varias ideas, pero sobre sobre todo se busca demostrar hasta qué punto las propuestas más locas y originales permiten lograr efectos espectaculares. El jardín es un lugar estupendo para hacer reciclaje creativo prácticamente sin gastar.

Reutilizar, reciclar, imaginar…

Salvo en las casas originales de cabo a rabo, por lo general el jardín admite más rarezas e innovación decorativa que el interior del hogar. Sin más dilación, por lo tanto, vayamos al grano, habida cuenta de que la imaginación es un músculo que conviene ejercitar.

Reciclaje creativo: macetas divertidas y originales
Estar en buena forma a la hora de ser creativos significa la reutilización y reciclaje de objetos que estamos a punto de desechar, que encontramos en un rastrillo o, por ejemplo, junto a un contenedor de basura. Sea como fuere, lo suyo es lograr que las ideas florezcan y ponerse manos a la obra.

Mil y una posibilidades

Atrevernos a crear puede significar desde sacar partido de botellas de plástico, latas, cazuelas, botas de agua, viejos zapatos, sillas, bañeras, muebles o partes de éstos (cajones, pongamos por caso), palets, ruedas de coche o de camión, o cualquier otro objeto en el que puedan germinar y/o crecer unas semillas o las mismas plantas.

Reciclaje creativo: macetas divertidas y originales
Las posibilidades son tantas a la hora de convertir un objeto en maceta o jardinera, y también en macetero que, sencillamente, los límites los pone cada uno. No es fácil, es cierto, pero también a esto de tener inventiva se aprende y, como en tantas cosas, todo es empezar y hacerlo con entusiasmo.

Eso sí, es importante que todos los proyectos tengan en común tanto un buen drenaje para que el agua no se acumule y acabe pudriéndose, como un tamaño acorde con el de la planta, pensando siempre en las ornamentales. Por el contrario, las comestibles no admiten todo tipo de materiales.

A partir de estas dos reglas de oro, nos sirve casi cualquier cosa: desde un teclado de ordenador en el que introduzcamos tierra para que se llene de brotes, el colador o escurridor de pasta, latas de distintos tamaños pintadas o sin pintar. Colocadas sobre una superficie plana, colgadas o sujetas de la pared, solas o junto con otras, formando un jardín vertical.

Reciclaje creativo: macetas divertidas y originales
En el caso de que se trate de una superficie porosa, como la madera o una chiruca, pongamos por caso, es necesario crear una barrera protectora con plástico u otro material impermeable. A su vez, nos ayudará elegir plantas que no requieran un riego frecuente, como los cactus o las suculentas.

La originalidad puede ir de la mano de un objeto inesperado, incluso del lugar donde lo colocamos, de cómo lo hacemos (mural, colgando…) de unos colores o dibujos propios o también a través de la palabra. En este último caso, frases apropiadas como “Planta tus sueños y crecerán días felices”, “I love green” o “Verde, que te quiero verde”, entre otras muchas, nos ayudarán a decorar al tiempo que podemos expresarnos.

Las macetas de barro o terracota rotas, por otra parte, son una tentación para mentes creativas. Básicamente, se trata de aprovechar el trozo roto para crear un inesperado mundo en miniatura, como si fuese un terrario. Además, es una oportunidad para reutilizar otros objetos, combinándolos con las plantas de forma imaginativa.

Reciclaje creativo: macetas divertidas y originales
Si queremos dar una segunda vida a las botas de agua rotas o a aquellas que se han quedado pequeñas, solo hemos de hacerlo. Es realmente sencillo, y el resultado no puede ser más llamativo.

Lógicamente, no es obligado colocarlas juntas, pero si queremos convertirlas en un macetero realmente decorativo, tengamos en cuenta las características de la planta y el color de la bota. Es importante desde el color de las hojas y flores hasta su forma.

¿Pero, dónde colocarlas? Aunque sean unas botas, perfectamente pueden estarcolgadas sobre una valla o pared y, cómo no, también junto a la puerta, a modo de bienvenida. Si son botas altas, algo muy habitual en este tipo de calzado, lo suyo es colocarlas junto a una superficie vertical o fijarlas de algún modo para evitar que el viento las tumbe.

Reciclaje creativo: macetas divertidas y originales
Al igual que con el resto de nuestros maceteros, hagamos unos pequeños agujeros para garantizar el drenaje. Su material nos ahorra tener que forrarlas. Será suficiente con llenarlas de tierra y plantar esas semillas, plantones o plantas. Difícilmente encontraremos una idea más fácil de implementar.

Por último, los palets también son un filón para practicar el reciclaje creativo en el jardín y también en nuestro pequeño huerto ecológico. Tampoco es necesario hacer nada especial, pues el mismo palet, tal cual, es una jardinera fantástica para numerosas plantitas.

Nos servirá colgado de la pared o, aún más fácil, en el suelo, sobre la misma tierra. Rellenaremos los huecos de tierra y a continuación colocaremos nuestras flores favoritas o vegetales como lechugas, rabanitos, etc., en cuyo caso es mejor no pintar.