Reciclaje de equipos informáticos
Según la ley, en Europa se debe reciclar, como mínimo, el 75% de los grandes electrodomésticos y el 65% de los equipos informáticos. En concreto, con los ordenadores, hay tres opciones: donarlos a una ONG, depositarlos en un punto de reciclaje o devolverlos al distribuidor.

Un dato. La Fundación Ecolec gestionó y recicló 207.000 toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) durante el año 2007, lo que supone 4,6 kilogramos por habitante y año. El objetivo establecido por la Directiva europea es llegar a los 4 kilogramos por habitante. Dentro de este tipo de residuos, los equipos de informática y telecomunicaciones sumaron casi 1.200 toneladas.

Hay que recordar la importancia de depositar los residuos electrónicos en puntos habilitados a tal efecto, pues algunos de sus componentes son muy contaminantes. Las baterías de los ordenadores portátiles y la pila son especialmente dañinas para el medio ambiente, pues contienen metales pesados. Los antiguos monitores también, ya que contienen un tubo de rayos catódicos y fósforo. En un ordenador puede haber platino, cobre o mercurio, materiales, todos ellos, muy contaminantes. Los cartuchos de tinta y los tóner son otros de los componentes dañinos para el medio ambiente.

Una de las asociaciones que actúa para solventar este problema es la Fundación Ecofimática, que aglutina al 90% de los fabricantes de equipos ofimáticos. Se creó en 2002 como solución para recoger, gestionar y reciclar sus residuos. Es un sistema adaptado a las peculiaridades del sector, que tiene que gestionar grandes equipos de copia, de uso profesional, y equipos de impresión más pequeños, de uso cotidiano en los hogares. También tiene en cuenta que la figura del distribuidor desempeña un papel fundamental. Para facilitar la entrega de los equipos ofimáticos al final de su vida útil, Ecofimática colabora con más de 700 puntos de recogida ubicados en los canales de distribución de equipos ofimáticos. Y también está presente en los Puntos Limpios para permitir al ciudadano entregar sus equipos obsoletos.

Otra opción, solidaria a la par que ecológica, es donar los ordenadores antiguos. Por ejemplo, Iberia y Amadeus enviaron cuarenta ordenadores procedentes de agencias de viajes españolas, a tres escuelas ubicadas en la ciudad de Molina, en el sur de Chile, afectada por el terremoto del pasado 27 de febrero. Antes de mandarlos, se prepararon los PC, limpiándolos de información y datos para su posterior uso.