Reciclaje de llantas mediante microondas en Colombia
Se ha puesto en marcha en Colombia un plan para reciclar llantas de automóvil a través de un tratamiento térmico a través de microondas. La empresa Procellantas reciclará todos los componentes de llantas desechadas, lo que evitará la quema tóxica en los rellenos sanitarios, un grave problema ambiental para la región.

Se cuenta que la idea se le ocurrió a Diego Alberto Castaño cuando metió un queso al microondas y observó cómo se ponía blando, primero, y, después, se convertía en un fluido. Cinco años después de esos nachos cubiertos con queso fundido desarrolla la tecnología similar que permite reciclar ruedas de vehículos.

El proyecto es el primero de este tipo en Latinoamérica. Es una solución al problema ambiental que generan las miles de llantas que se desechan en la región. El reciclaje de llantas a través de microondas es, en la actualidad, una tecnología viable desde el punto de vista económico y tecnológico, ha señalado Castaño.

Sólo en Colombia hay 4,5 millones de llantas cada año que terminan en los rellenos sanitarios, donde su quema genera más de 150 componentes tóxicos, algunos de ellos cancerígenos, y que contaminan las aguas subterráneas.

El proyecto presentado por Procellantas fue uno de los ganadores del Concurso de Innovación Energéticas IDEAS en el 2009, lanzado por GVEP International, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) y el gobierno de Corea del Sur.

El proyecto tiene como objetivo, no sólo la desintegración de la llantas de una manera amigable con el medio ambiente, sino también aprovechar esos residuos que se generan en el proceso (pirólisis), para los que se han identificado cinco subproductos que pueden resultar beneficiosos.

Para realizar el primer diseño de la planta Procellantas se importó acero inoxidable 304, que aguanta altas temperaturas. Después, hubo que encontrar un soldador certificado y avalado por organismos nacionales e internacionales, que pudiera llevar a cabo la soldadura. Por último, se debió importar de Estados Unidos una bomba al vacío.

En la actualidad, la planta piloto funciona en Medellín. Cuenta con un horno especial, el reactor o cavidad de microondas construido con el acero especial inoxidable y sellado para soportar altas temperaturas, en donde se mete la llanta cortada en pedazos. Durante el proceso de pirólisis hay que inyectar nitrógeno para que la atmósfera sea inerte y no haya combustión, explosión o saturación de gases combustibles, ya que la temperatura llega a los 500 ºC.

Los gases pesados se condensan y se vuelven líquidos, y se pueden aprovechar para calderas, para generar energía, vapor y otras aplicaciones en las industrias.