Reciclaje de parachoques
La compañía Mazda se ha convertido en el primer fabricante de automóviles del mundo en reciclar con éxito los parachoques de sus vehículos. A partir de ahora, cuando la vida útil de un modelo de Mazda haya llegado a su fin (sin muchos golpes en las partes delantera o trasera, habría que añadir), sus parachoques serán recogidos y reciclados para crear materia prima con la que fabricar piezas de automóviles nuevos.

La nueva tecnología ha comenzado a usarse a finales de agosto de 2011. El sistema es de fácil aplicación y contribuye a un uso más eficaz de los recursos. En primer lugar, se introduce el parachoques en una máquina que elimina el metal y la pintura. El resto de componentes son tratados y se convierten en plástico de resina en bruto, un material adecuado para usarse en la elaboración de nuevos parachoques de automóviles.

Hasta ahora, el reciclaje de estas piezas requería un proceso muy laborioso, por lo que no era rentable. Los accesorios de metal tenían que ser separados a mano. Además, cada fabricante tenía que reciclar por separado, ya que cada cual usaba sus propios materiales, que diferían en la composición de la pintura y del plástico.

El sistema que presenta Mazda puede ser un primer paso para la estandarización del reciclado de esta pieza, una pieza indispensable en cualquier vehículo. No es la primera vez que Mazda se descubre como la marca pionera en cuanto a reciclaje de refiere. En 1992, se convirtió en la primera marca de automóviles que comenzó a reciclar los parachoques deteriorados de los vehículos, tanto en los talleres de reparación como en los concesionarios. Desde entonces ha trabajado para lograr la reutilización de materiales, al tiempo que ha conservado la calidad requerida para la fabricación de las piezas.

Con todo este proceso, además, se rebajan las emisiones de dióxido de carbono y se genera un uso más eficiente de los recursos, con lo que es doblemente respetuoso con el medio ambiente. Por último, disminuye los costes de producción, pues el reciclaje es más económico que la compra de plástico.