Reciclaje mal gestionado en España
La Comisión Europea ha abierto un procedimiento a varios países, entre ellos España, para verificar los porcentajes de recogida selectiva y reciclaje del vidrio. Pedirá datos adicionales porque estima que no alcanzan las cifras marcadas por la legislación europea. El incumplimiento de la norma puede causar multas para los estados.

La directiva europea de envases y residuos de envases establece los porcentajes de reciclaje de los diferentes materiales (papel y cartón, metal, madera, plástico y vidrio). A finales de 2008, se debía haber alcanzado un 60% de reciclaje de vidrio, pero parece que sólo se ha conseguido llegar al 56,5%.

Según grupos ecologistas, como Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, la Federació Ecologistes de Catalunya, la Fundación Global Nature, el Grupo Ornitológico Balear y Greenpeace, las medidas puestas en marcha por España no han sido lo suficientemente efectivas para alcanzar los objetivos que marca la ley.

Además, la Unión Europea quiere aumentar las tasas de reciclado, para lo que promulgará una nueva directiva que incrementará los porcentajes de reciclaje obligatorios para todos los materiales en 2020.

Muy criticado, a este respecto, ha sido un Real Decreto-Ley que, prácticamente, cierra la puerta a la puesta en marcha de un sistema de devolución y depósito de envases usados al comercio, un sistema que se ha puesto en práctica con enorme éxito en países como Alemania, Dinamarca o Noruega, y que puede llegar a triplicar la tasa de recogida y cuya viabilidad para España confirman diversos estudios, todo ello sin costes adicionales para la industria.

Otros materiales, quizá debido a la omnipresente crisis, han rebajado su tasa de reciclaje. Es el caso de los electrodomésticos, cuyo reciclaje ha disminuido un 20% desde 2011, según un estudio de la plataforma medioambiental Recycla.

La tasa de reciclaje total en España es de tres kilogramos por habitante y año, según Recycla. Una cifra similar a países como Grecia, Estonia o Portugal. En Noruega, en cambio, se alcanzan los 28 kilos. En pilas, la tasa de recogida es de un 34%, similar a Francia o Finlandia. La gente sigue arrojando materiales a los contenedores de obra en vez de acercarse a un punto de recogida selectiva de desechos.