Reciclar el teléfono móvil
La Fundación Tragamóvil es una iniciativa pionera de reciclaje de teléfonos móviles y dispositivos similares. Se financia a través de aportaciones de los principales fabricantes del sector de la telefonía móvil. Fue constituida en 2003 para cubrir la necesidad de crear una solución específica que permitiese recoger selectivamente y reciclar uno de los flujos de residuos con mayor crecimiento en los últimos años, el de los teléfonos móviles. ¿Cada cuánto cambias tu móvil, un año, dos años? ¿Es necesario?

Hasta el 90% de los componentes de un teléfono móvil son reciclables. Así que reciclar uno de estos teléfonos es tan importante o más como reciclar el plástico, el papel o las pilas. Es esencial para el medio ambiente que los millones de usuarios de telefonía móvil que se deshacen de su viejo móvil lo hagan depositándolo en los lugares adecuados.

La Fundación Tragamóvil cuenta con más de mil contenedores ubicados en tiendas de telefonía, servicios técnicos, puntos limpios, ayuntamiento y centros comerciales de toda España. Los teléfonos, cargadores y accesorios que los usuarios depositan en estos contenedores son llevados a fábricas en las que pasan por un proceso de clasificación, trituración y molienda. En el proceso, se recupera el plástico, el aluminio, la fibra de vidrio y el cobre. Una vez recuperados esos materiales, se vende a acerías o refinerías de metales como producto reciclado para que elaboren desde empastes dentales hasta bicicletas.

Sólo Nokia, en el año 2010, recogió 4.421 kilogramos en móviles. Esto supone un aumento del 71% respecto al año anterior. Desde que la Fundación Tragamóvil comenzó sus actividades se han recogido más de 4.200 toneladas de residuos o, dicho de otra forma, más de 40 millones de móviles. Parecen muchos, pero es tanto si se tiene en cuenta que en España hay más móviles que habitantes y que se cambia de modelo, de media, cada año y medio, el tiempo en el que, habitualmente, se cumple el contrato de permanencia con la compañía de telefonía. Es decir, que cada año dejan de utilizarse unos 20 millones de móviles, aunque la mayoría quedan olvidados en un cajón por si se necesitan como dispositivo de emergencia (por avería o robo del nuevo). Pero, finalmente, cuando aparecen al hacer una limpieza a fondo de la casa, es indispensable para el medio ambiente llevar a los puntos de reciclaje los viejos móviles.