Récord de transgénicos en España
La ecología es una cuestión política. Hay países o estados que apuestan por las energías renovables y otros que no. Del mismo modo, hay países que impulsan el cultivo de transgénicos y otros que no. España es uno de los países que apuesta por los transgénicos, a juzgar por el nuevo récord que se ha alcanzado: en 2013 se han sembrado casi 137.000 hectáreas de maíz MON810, que provee la compañía Monsanto, un 18% más que el año anterior, según datos del Ministerio de Agricultura.

En Colombia, la situación es bien diferente. Tras más de un mes de protestas, los campesinos han conseguido un pequeño triunfo frente a las multinacionales de los transgénicos. Los campesinos protestaban por la resolución 970 de 2010, que les obligaba a comprar semillas genéticamente modificadas y, en caso de no usarlas, debían quemarlas.

No es sólo un asunto de salud, ya que se desconocen los efectos sobre la salud humana que pueden tener estas semillas OMG, sino ecológico (pues se pierde la diversidad de tipos de semillas) y económico (se obliga a los campesinos a depender de las grandes empresas multinacionales o, dicho de otra forma, la alimentación mundial estará controlada por unos pocos).

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, se ha comprometido a no aplicar la resolución y a llegar a un acuerdo con los campesinos para una nueva utilización de las semillas que no afecte a los pequeños productores. De momento, cinco regiones ya no están en huelga: Boyacá, Cundinamarca, Nariño, Risaralda y Huila.

La situación en Europa

Récord de transgénicos en España
En España, según la Fundación Antama, el 32% del maíz es transgénico. Agricultores, plataformas ciudadanas y organizaciones ecologistas aplaudieron la medida de Monsanto de retirar las solicitudes de comercialización en la Unión Europea de sus semillas genéticamente modificadas. La propia Comisión Europea se ha posicionado en contra, ya que se desconocen los riesgos que este tipo de semillas puede suponer para la salud y el medio ambiente.

Cada país europeo tiene su propia relación con los transgénicos. Hungría ha destruido campos de maíz genéticamente modificado, Grecia o Alemania han prohibido estos cultivos y Francia ha vetado su uso. En total, en Europa hay más de cien mil hectáreas de cultivos transgénicos, la mayoría, en España, país que cultiva ya el 90% del maíz modificado de la Unión Europea.