Recuperar el patrimonio genético vegetal
Las comunidades autónomas españolas del Principado de Asturias y de Galicia están desarrollando un proyecto para recuperar del patrimonio genético vegetal y el fomento de nuevas producciones demandadas por los mercados. De este modo, además de un beneficio para el medio ambiente, se esperan crear nuevos puestos de trabajo en el medio rural.

El proyecto de cooperación ha sido bautizado como Nuevos Horizontes. Lo desarrollarán doce Grupos de Desarrollo Rural de Galicia y Asturias. Se trata de difundir y conjugar cultivos tradicionales con nuevos productos que sean capaces de generar empleo agrario, diversificar la oferta agroalimentaria de la zona y ampliar mercados.

Para promocionar el proyecto se ha celebrado una jornada de degustación de “Variedades locales y gastronomía” con productos provenientes de las parcelas demostrativas del proyecto. Los grupos de desarrollo funcionan de manera independiente, pero están coordinados por la Agencia Gallega de Desarrollo Rural, que trabaja para aumentar el valor del territorio rural, mejorando la calidad de vida de su población gracias al fomento y promoción del patrimonio social, cultural y natural.

Así, el proyecto Nuevos Horizontes trata de impulsar la recuperación de variedades locales en la agricultura, así como destacar el papel que desempeñan las cooperativas de consumo responsable y la necesidad de conservar el patrimonio genético vegetal para recuperar los sabores auténticos y conservar, en definitiva, la biodiversidad.

Entre otras variedades, en la jornada se pudo degustar variedades históricas de tomates (Negro de Santiago, Abuela de Osedo), de pimientos (Arnoia, Grande do Couto, Mougán, Oímbra, Punxín), de cebollas (de Betanzos, Ribadeo y Vilagarcía), los repollos de Betanzos y la patata fina de Carballo. También se ofrecía, para acompañar la comida, Viño da Terra de Betanzos.

Una agricultura ecológica y local beneficia a todos. A los agricultores porque son las variedades que mejor se adaptan a la tierra, a las comunidades locales porque se genera empleo, a los propios consumidores porque obtendrán una alimentación más sana y saludable, y al medio ambiente porque respeta la biodiversidad de la zona.