Red para una pesca más sostenible
Millones de peces mueren cada año atrapados en la redes de pesca por accidente, por quedar atrapados en redes cuyo objetivo son otros peces. Pero un nuevo tipo de red, llamada Safety Net, podría acabar con este problema, salvando a esos millones de peces y ayudando a que los pescadores puedan llevar a cabo una pesca sostenible.

Esta innovadora red se ha diseñado con agujeros reforzados que permiten a los peces pequeños escapar de una muerte segura. El ser humano seguirá pescando, pues un 40% de la población mundial depende de una dieta a base de pescado. Pero, desde que comenzó la pesca industrial, a inicios de la década de los cincuenta del siglo pasado, se ha agotado el 90% de la población de peces de gran tamaño de todo el planeta.

Gran parte de esa terrible disminución ha sido causada por la captura accidental de peces jóvenes, demasiado pequeños para que los pescadores los vendan, o de peces que no se comercializan al tratarse de especies que no están en la dieta del ser humano. Todos esos peces quedan atrapados en las redes, se mueren y se devuelven al mar. La Safety Net trata de resolver parte de este problema permitiendo, gracias a su diseño, que los pequeños más pequeños puedan escapar y salvar su vida.

Safety Net ha sido diseñada por David Watson. Es un diseño innovador, responsable y sostenible que ya ha comenzado a participar en concursos de diseños ecológicos y sobre medio ambiente. Watson descubrió que los peces pequeños deberían ser capaces de escapar a través de los agujeros de las redes de pesca convencionales, pero éstos son taponados debido a la propia presión de la red. También descubrió que los peces no pueden ver la red una vez que se encuentran atrapados en ella, así que no pueden encontrar esos agujeros que les permiten salvar su vida.

La nueva red ecológica que ha diseñado Watson tiene agujeros reforzados que soportan la presión de la red y nunca se colapsan. Además, incluye luces LED para que los peces pueden encontrar esa preciada vía de escape. Estas luces LED se encienden con unas turbinas que producen electricidad a partir del flujo de agua que pasa a través de ellos, así que no hay que preocuparse por si tienen batería. Sólo hay que lanzar la red y esperar que los peces más pequeños encuentren el camino de su salvación.