Referéndum en Italia sobre la energía nuclear
Hay países que aún no se han olvidado de que tienen una herramienta democrática para cuestiones claves para el país, una herramienta que no deja la decisión en manos del presidente de Gobierno de turno, del Parlamento, en fin, de los políticos, sino que traslada la responsabilidad a todos los ciudadanos. Hay países que aún usan el referéndum como mecanismo político participativo. Pero sí lo va a usar Italia, en una cuestión para muchos clave: el futuro de la energía nuclear.

Serán los días 12 y 13 de junio de 2011 cuando se celebre tal referéndum. En realidad, los ciudadanos italianos podrán opinar sobre cuatro asuntos. Uno de ellos, la derogación de la ley del legítimo impedimento, que permite al primer ministro aducir empeños de Gobierno para frenar sus juicios pendientes, le toca de lleno al presidente Berlusconi, quien está intentando por todos los medios legales a su alcance anular la consulta. Otras de las cuestiones se refieren a asuntos sobre la privatización del agua.

El programa atómico italiano estaba paralizado de forma temporal a causa de los sucesos de Fukushima. Pero este histórico referéndum puede anularlo por completo: Italia podría dejar completamente de lado la energía atómica. Cada vez más países optan por el camino antinuclear. O, al menos, dan la oportunidad a sus ciudadanos para que opinen con carácter vinculante.

Cuando ocurrió el desastre nuclear de Chernóbil, Italia, mediante otro referéndum, decidió, en 1987, abandonar la energía nuclear. Las cuatro centrales que funcionaban dejaron progresivamente de hacerlo. En 1990, ya no quedaba ninguna central nuclear en funcionamiento. Pero en 2009, apoyado por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y por la potente industria nuclear francesa, Berlusconi decidió que Italia volviera a apostar por la energía nuclear. El pasado febrero, se dio el primer paso en el que se anunciaba que se estudiaría la construcción de cuatro reactores nucleares en Italia.

Pero, tras el accidente de Fukushima, algunos partidos italianos se lo han pensado mejor. Italia de los Valores (IdV) y el Partido Democrático (PD) han conseguido que se celebre el referéndum. Ahora bien, para que sea válido tienen que participar, al menos, la mitad de los italianos. La clave puede estar en los votos emitidos por correo desde el extranjero, que ya han tenido que ser mandados. Al menos, han tenido la oportunidad de emitir su voto, su opinión.