Remolque Pru, una solución para los viajes largos
No hay duda de que el gran problema de los coches eléctricos es su corta autonomía. Los vehículos ecológicos van a empezar a ser una realidad desde el año que viene y suponemos que, sin prisa pero sin pausa, irán sustituyendo completamente a la flota de coches que funcionan con gasolina. Al menos, en las ciudades, donde los trayectos son cortos y habrá algunas electrolineras para repostar o se podrá recargar el coche en la propia casa. Pero, ¿cómo plantearse un viaje de largo recorrido? Sobre todo, en estos primeros tiempos en que los coches eléctricos no pueden recorrer más allá de 160 kilómetros sin repostar y todavía no hay puntos para repostar electricidad.

Para solucionar este inconveniente, surge un nuevo concepto: un remolque que han denominado Pru y ofrece un aumento de la autonomía de más de mil kilómetros. Pero el remolque Pru ofrece mucho más que eso.

El remolque Pru (cuyas siglas en inglés significan Unidad de Regeneración de Energía) es mucho más que una batería extra con ruedas y unida a través de un enganche al coche. Incluye una aplicación informática que ayuda a distribuir de manera eficiente (e inteligente) la energía eléctrica. El Pru mide la velocidad y pone en marcha un sistema para que el remolque no frene al coche cuando se sube una cuesta e incluso ayude con su peso cuando el coche vaya cuesta abajo. Además, va equipado con un navegador GPS que se sincroniza con Google Earth para tener en cuenta las variaciones en el terreno que puedan afectar al ciclo de carga de la batería.

Aparte de usarse como batería extra y como calculadora para planificar el gasto de electricidad en el viaje, el Pru se puede utilizar como compartimento de carga, ya que sólo una cuarta parte del remolque es ocupado por las baterías.

De momento, el remolque Pru es sólo un diseño. Lo peor de todo, como ocurre con los inventos novísimos, es el precio, que podría ser realmente prohibitivo: unos 15.000 dólares (algo más de 10.000 euros).