Rescatan a tres perros Shih-Tzu que se habían convertido en unas tremebundas bolas de pelo (vídeo)
La conocida protectora británica RSCPA vuelve a vencer en su incansable lucha contra el maltrato animal. En esta ocasión, la situación es como tantas otras, en las que perros y gatos sufren la negligencia de sus dueños: abandono, falta de cuidados mínimos o crueldad infringida contra su integridad física. Pero algo ha hecho que este caso haya tenido un gran impacto mediático: los Shih-Tzu rescatados estaban irreconocibles presos debajo de unas impresionantes bolas de pelo que impedían saber dónde estaban sus ojos, su boca, su hocico, su cabeza y hasta sus patas.

La dueña de los tres Shih-Tzus los tenía en unas terribles condiciones de miseria que les provocaba un sufrimiento constante por falta de cuidados de todo tipo, y por el mismo infierno pasaron una docena de gatos y un pastor alemán.

El impactante caso de abandono se descubrió en una casa de Linton Colliery, en el condado de Northumberland, al norte del Reino Unido, tras recibirse una llamada de denuncia en la asociación. Nada más llegar, su equipo de rescate se encontró un dantesco panorama: gatos dentro de jaulas apiladas en la cocina y varias personas en el comedor con un pastor alemán.

Un espectáculo deprimente

Los tres Shih-Tzu se encontraron viviendo en una de las habitaciones y, como puede verse en el vídeo, el descuido era tal que costaba reconocer qué cosa eran aquellas informes bolas de pelo. Así expresa su sorpresa al verlos Trevor Walker, un veterano rescatista de la RSCPA:

He trabajado para la Sociedad Protectora de Animales más de 15 años y durante ese tiempo he sido testigo de algunas cosas bastante horribles, pero honestamente puedo decir que nunca he visto un espectáculo tan profundamente deprimente como el que ofrecían estos Shih-Tzu.

Una vez rescatados, los animales pasaron a estar en posesión de la policía, si bien las medidas se tomaron desde la RSPCA y enseguida fueron llevados a una clínica veterinaria cercana. Actualmente, excepto el pastor alemán, que hubo de ser sacrificado, todos ellos han encontrado un hogar amoroso en el que pasar el resto de sus días.

Trasquilados… y liberados

Liberar a los Thih-Tzu de la gran maraña de pelambrera que soportaban era una prioridad que se llevó a cabo al día siguiente del rescate. La masa de pelo era tal que, como puede verse en el vídeo, era difícil cortar por miedo a hacerles daño en la boca, nariz o los ojos, por lo que se les tuvo que sedar para poder trabajar a conciencia.

Poco a poco, con mucho cuidado, fue obrándose el milagro: aquellas masas de pelo que llenaron varias bolsas dejaron ver a unos perritos preciosos que, por fin, habían recobrado su movilidad y demostraban una alegría desbordante. No te pierdas el vídeo, es impresionante ver el antes y el después de la sesión de peluquería…

La que también ha salido trasquilada es la dueña. Tras declarase culpable de un total de seis acusaciones por crueldad animal, Pauline Kinghorn no podrá tener animales el resto de su vida, según un veredicto dictado el 22 de noviembre. También fue sentenciada a ocho semanas bajo custodia y al pago de los costos del juicio (250 libras esterlinas).