Reunión mundial para controlar la contaminación por mercurio
En 2009, la mayor parte de ministros de Medio Ambiente de todo el mundo, por iniciativa del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUE), acordaron la creación de un tratado mundial vinculante que controlara la contaminación por mercurio. La primera reunión del Comité Intergubernamental de Negociaciones se llevó a cabo en Estocolmo en junio de 2010. Era el inicio de una negociación para lograr un acuerdo internacional jurídicamente vinculante sobre el mercurio, metal pesado persistente, muy tóxico y bioacumulable.

En esa primera reunión se discutió sobre el objetivo y la estructura del futuro acuerdo, sobre su financiación, el respeto de las obligaciones y la asistencia técnica, entre otros asuntos. Se habló también de la extracción minera, de los usos del mercurio, de medidas comerciales, de zonas contaminadas… En Japón, se celebró la segunda reunión, en la que se acordó invitar a los gobiernos a aportar su punto de vista sobre el asunto, para que el acuerdo sea internacionalmente aceptado y legalmente vinculante.

La tercera sesión del Comité Intergubernamental de Negociaciones sobre el mercurio se celebrará en Nairobi, Kenia, entre el 31 de octubre y el 4 de noviembre de 2011. Todos los países han tenido la oportunidad de aportar información sobre las fuentes de emisión de mercurio existentes en su territorio para ayudar a que la Secretaría del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) prepare esta tercera sesión.

Hace unas semanas se hizo público un estudio encargado en 2003 por el Ministerio de Agricultura y Pesca sobre la contaminación del pescado de consumo que confirmaba los altísimos niveles de mercurio que contiene. Estos datos fueron calificados como confidenciales hasta que la organización Oceana ganó un contencioso administrativo en los tribunales. Los ciudadanos de los países que tienen tradición de comer pescado, como es el caso de España, pueden acumular en su cuerpo hasta diez veces más mercurio que, por ejemplo, los alemanes.

El mercurio es un metal pesado extremadamente tóxico que no desaparece nunca del medio ambiente y que se acumula en el aire, en el agua y en los alimentos. Se concentra, pues, cada vez más, en la cadena alimentaria y especialmente en los grandes peces predadores, como el atún, el pez espada o el tiburón. Los más vulnerables a este contaminante son las mujeres en edad fértil, las embarazadas, las que están en periodo de lactancia, así como los niños y los adolescentes.

Este asunto no es sólo un problema medioambiental, sino también un grave problema de salud pública. Los principales responsables de esta contaminación son la industria del cloro y las centrales térmicas de carbón. Los grupos ecologistas de España piden al Gobierno que se implique en la lucha internacional contra el mercurio.